Oaxaca: niñez sin derechos... ni comida
Cuando el hambre se posó en la mesa, las ganas de ir a la escuela se escaparon por las rendijas de la casa armada con retazos de madera.
Miguel, con la inocencia de sus 9 años, abandonó los estudios; Nadia, de 11, acude a las aulas una vez cada quince días para culminar la primaria en el sistema abierto; el dinero en la familia no alcanza para asistir regularmente. Cada uno de los siete habitantes sobreviven, en promedio, con 28 pesos al día y pan con café que cada viernes les proporciona la asociación civil Reviviendo Oaxaca.