Diosas de la Oxitocina, organización de parteras de Oaxaca en busca de nacimientos seguros
El miedo a un contagio por SARS-CoV-2 logró lo que en décadas las parteras tradicionales no habían conseguido: retornar un proceso natural a casa, donde la mamá y su hija o hijo pudieran experimentar un nacimiento con el acompañamiento del papá, a su tiempo y sin presiones.
Pero tomar esa decisión puede ser una osadía y para Amanda fue doble, ya que se embarazó por primera vez a sus 37 años. La enfermera del hospital que le realizó el Tamiz neonatal a su hijo Bruno cuestionó su “irresponsabilidad” por embarazarse a esa edad y no optar por asistencia médica.