Estados Unidos inició la discusión sobre la próxima revisión del T-MEC con un enfoque centrado en modificar las reglas de origen y fortalecer la seguridad económica regional, de acuerdo con declaraciones del representante comercial Jamieson Greer.
Durante un encuentro con medios en una planta tecnológica en las afueras de Washington, el funcionario señaló que la intención es aumentar el contenido estadounidense dentro de las cadenas de producción en Norteamérica, con el objetivo de impulsar la relocalización de industrias estratégicas, especialmente en el sector manufacturero.
Greer explicó que cualquier acuerdo comercial con Estados Unidos deberá garantizar una mayor participación de insumos nacionales, al tiempo que reconoció las preocupaciones de la industria automotriz sobre la continuidad del carácter trilateral del tratado.
Las conversaciones formales entre México y Estados Unidos comenzarán la próxima semana en la Ciudad de México, sin la participación de Canadá en esta primera fase, en un contexto marcado por tensiones comerciales, ajustes arancelarios y la redefinición de alianzas productivas en la región.
El proceso de revisión busca concretar avances hacia mediados del próximo año, mientras se discuten temas clave como reglas de origen, cadenas de suministro, energía y seguridad sanitaria, en especial en sectores considerados estratégicos como el farmacéutico y el tecnológico.
Funcionarios estadounidenses han señalado que uno de los objetivos centrales es reducir la dependencia de proveedores externos y fortalecer la resiliencia económica de la región, en medio de un incremento significativo del déficit comercial con México en los últimos años.
De acuerdo con cifras expuestas por autoridades estadounidenses, el desequilibrio comercial ha aumentado de forma considerable desde 2018, lo que ha intensificado el debate sobre la estructura actual del acuerdo.
En paralelo, especialistas en comercio internacional advierten que el resultado de estas negociaciones podría redefinir el futuro del T-MEC, uno de los bloques comerciales más grandes del mundo, vigente desde 2020.
