Por La Jornada
Israel pidió a Facebook e Instagram censurar las publicaciones que apoyan a Irán y expresan su oposición al gobierno de Tel Aviv con relación a la ofensiva militar que el primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, mantiene contra Teherán, con el objetivo de orientar a su favor la narrativa sobre el conflicto bélico mediante las redes sociales del gigante tecnológico Meta, que hasta el primer trimestre de 2026 sumaban aproximadamente 6 mil 70 millones de usuarios activos a escala mundial, reveló una investigación de The Intercept.
El medio señaló que, durante años, Israel ha gestionado los contenidos en redes sociales, gracias a su estrecha relación con la empresa tecnológica, propiedad de Mark Zuckerberg, con el objetivo de influir en la opinión pública mediante la aplicación selectiva del reglamento de moderación de publicaciones de la compañía, basado en denuncias que argumentan que los mensajes son considerados ilegales o que supuestamente “promueven el terrorismo”.
En algunos casos las denuncias no alegaban que el contenido infringiera la ley israelí, pero sí solicitaron la eliminación de publicaciones o cuentas por supuestamente romper las normas de moderación de contenido de Meta.
En 2023, esa empresa cumplió 92 por ciento de las peticiones de censura, según la Fiscalía del Estado de Israel, y después del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 aumentó a 94 por ciento la respuesta positiva a las solicitudes de Tel Aviv, de acuerdo con un informe de Drop Site News de 2025.
El ministerio de Justicia israelí solicitó a la empresa a bajar contenido relacionado con la guerra, incluyendo las publicaciones que lamentaban la muerte del líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Jamenei, así como el contenido de análisis militares y propaganda afines al régimen iraní.
Una auditoría de 2022 realizada por Meta sobre Medio Oriente reveló discrepancias en sus prácticas de moderación de contenido entre las publicaciones en árabe y el hebreo. Un informe del Comité de Supervisión interno de la empresa de 2023, destacó la aplicación excesiva de la lista negra de Organizaciones e Individuos Peligrosos, compuesta desproporcionadamente por entidades musulmanas y de Medio Oriente.
Por ejemplo, Meta cataloga al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán como una “organización peligrosa” y prohíbe a los usuarios expresar opiniones positivas sobre sus acciones, lo que automáticamente establece un sesgo en el discurso público, ya que la mención de las fuerzas armadas de Estados Unidos o Israel no tienen ninguna prohibición.
En este sentido, expertos señalan que dicha política ha generado un enorme sesgo ideológico y destacan que “una empresa con sede en California puede determinar qué es o no un discurso permisible para miles de millones de usuarios de la red en todo el mundo, de los cuales sólo una fracción son estadunidenses”.
El desequilibrio se acentúa debido a que Meta ha otorgado a Israel acceso privilegiado a sus equipos de moderación de contenido, apunta la publicación.
