Los 365 días en que la impunidad ha imperado, para la periodista Soledad Jarquín han sido como si le volvieran a asesinar a su hija María del Sol Cruz Jarquín, un crimen que calificó de odio y por el poder polìtico y económico.
“Se cumple un año de impunidad. Y lo repito, no estaba en un lugar equivocado, estaba en un país que ha equivocado sus acciones para las y los jóvenes, un país que les cierra las puertas y las oportunidades, como también les niega la justicia”, expresó con la indignación que la acompaña desde el 2 de junio de 2018.
Como lo dijo desde hace un año luego de descubrir ella misma que el cuerpo de la fotógrafa que acompañaba a la regidora con licencia, Pamela Terán en Juchitán de Zaragoza era el de su hija, ayer Soledad volvió a reprochar que ese triple asesinato fue el resultado “del país que somos”.
Dilación institucional
En las puertas de la oficina que la Fiscalía General del Estado tiene en la Experimental, en San Antonio de la Cal, volvió a denunciar públicamente que Francisco Montero López, en su calidad de Secretario de Asuntos Indígenas comisionó a María del Sol para que cubriera la campaña a presidente de Juchitán de su hermano Hageo.
Si María del Sol aceptó, fue por miedo de perder su empleo como Jefa del Departamento de Comunicación en esa Secretaría cuyo titular quiso “ahorrarse unos pesos” y evitar contratar a quien hiciera “el trabajo que ella realizó desde un mes antes de iniciado el proceso electoral, a sabiendas que cometìa un delito electoral”.
Aunque Soledad interpuso un proceso especial sancionador ante el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) y la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, “hasta hoy no ha sido castigado”, a pesar de las sentencias que dictaron los tribunales electorales de Oaxaca y del Poder Judicial de la Federación.
Se empolva la carpeta de investigación
“Entre los cajones” de esa Fiscalía, que encabeza Araceli Pinelo López, “yace guardada, desde agosto pasado, una carpeta de investigación lista para vincular a proceso judicial y que no se ha hecho”, lo que sólo se explica en el tráfico de influencias y la complicidad del Estado.
Antes de llegar a la Fiscalía, colegas, amistades e integrantes de organizaciones sociales acompañaron a Soledad Jarquín en una marcha fúnebre que desde el Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán al zócalo de la ciudad recorrió el andador turístico.
Se suman a exigencia
Usar ropa negra, cargar un féretro con la palabra justicia, portar cruces y fotografías de María del Sol fue una manera de expresar solidaridad a Soledad Jarquín, quien reconoció el esfuerzo que hicieron quienes también colocaron tres espectaculares en la ciudad para exigir justicia para su hija María del Sol.
Su colega, Sara Lovera, calificó como “una gran lección” la resistencia que en este año de impunidad ha mostrado Soledad Jarquín, a quien como muchas que ejercen el oficio les toca ver desde la ventana o del otro lado el dolor ajeno y contar la historia
“Soledad Jarquín nos da una lección y es un ejemplo a seguir sin que haya perdido su visión de periodista”, expresó la también premio Nacional de Periodismo.
Así como Sara Lovera, otras colegas de Soledad Jarquín viajaron de la Ciudad de México, Quintana Roo, Chiapas, Nuevo León, Chihuahua y Baja California a Oaxaca para acompañarla.
Crimen artero
Una de ellas fue Candelaria Rodríguez quien hace un año acompañaba a Soledad Jarquín en Chiapas cuando ella misma tuvo que investigar que el cuerpo de una fotógrafa “desconocida” que había quedado tendido en el pavimento era el de María del Sol.
Fue “un crimen artero” del que el Estado no ha dado ni justicia ni respuesta pronta: “Es Sol la que descubre que su hija había sido asesinada, ni siquiera la autoridad había hecho mención en absoluto”. Desde ese momento inició una dilación que aún no acaba.
Omisiones y evasiones
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ignoró la petición de Soledad Jarquín de cancelar la candidatura a presidente de Hageo Montero López, quien hoy es regidor de Energías Renovables de Juchitán.
El gobernador Alejandro Murat “optó por alejar a su funcionario” y tardó siete meses a nombrar a una nueva secretaria de Asuntos Indígenas, lo que implicó facilidades a Francisco Montero para “mantener el poder”, amenazar e intimidar a trabajadores para que no declararan.
Soledad Jarquín denunció también que el trabajador de esa Secretaría que se encargó de robar el equipo fotográfico y de cómputo del hotel donde se hospedaba María del Sol en Juchitán, “cobró durante siete meses más”, sin que la Fiscalía lo llamara a declarar.
Al titular de la Fiscalía General del Estado, Rubén Vasconcelos, le reprochó que no haya iniciado la investigación como feminicidio, y a la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental que haya tardado meses en integrar una carpeta de investigación por corrupción que el Tribunal de Justicia Administrativa le devolvió por mala integración.
Piden atracción de la FGR
Por eso, al gobernador Alejandro Murat le hizo saber que perdió la oportunidad de cambiar el destino de Oaxaca y le pidió al fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, atraer el caso porque hay suficientes elementos.
