La desaparición de Yulixa Consuelo Tolosa, una mujer de 52 años que ingresó a un centro estético del sur de Bogotá para practicarse una lipólisis láser, se ha convertido en uno de los casos más inquietantes de los últimos días en Colombia. Las contradicciones en las versiones entregadas por el personal del establecimiento, la ausencia de registros claros sobre su salida y los testimonios de testigos y pacientes mantienen abiertas múltiples líneas de investigación.
Todo comenzó el miércoles 13 de mayo de 2026, cuando Tolosa acudió a Beauty Láser Estética, un negocio ubicado en el barrio Venecia, cerca de la Escuela General Santander. De acuerdo con familiares y amigas de la mujer, el procedimiento estético se realizó durante la mañana, pero horas después comenzaron las complicaciones.
Según relataron sus allegados, el personal del lugar decidió mantenerla en observación dentro de una habitación del inmueble. La intención, presuntamente, era permitirle recuperarse para regresar a casa al día siguiente. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando familiares acudieron con ropa y pertenencias personales para acompañarla y descubrieron que ya no estaba.
Desde ese momento comenzaron las inconsistencias.
Trabajadores del establecimiento aseguraron que Yulixa había decidido abandonar el lugar por voluntad propia alrededor de las 7:30 de la noche. Pero las personas cercanas a la mujer afirman que nunca recibieron pruebas de esa versión. Pese a que el lugar contaba con cámaras de seguridad, no se mostraron grabaciones que permitieran confirmar cómo salió, quién la acompañaba o qué vehículo la recogió.
La última comunicación directa con la mujer fue un mensaje enviado a sus familiares: “Voy a casa, tengo sueño”. Después de eso, el silencio.
Poco tiempo más tarde comenzó a circular otra versión: que la paciente habría sido trasladada al Hospital Meissen. La familia inició entonces una intensa búsqueda en hospitales y clínicas del sur y occidente de Bogotá, incluyendo Meissen, Kennedy, Tunal, Bosa y sedes de la Cruz Roja. En ninguno encontraron registros de ingreso.
Mientras aumentaba la desesperación de los familiares, comenzaron a surgir testimonios que hoy forman parte central de la investigación.
Un hombre que caminaba cerca del lugar aseguró haber presenciado movimientos extraños frente al centro estético la noche de la desaparición. Según relató, observó a varias personas intentando mover a una mujer inconsciente hacia un automóvil Chevrolet Sonic estacionado frente al inmueble.
El testigo describió a Yulixa con el rostro extremadamente pálido y los labios morados. También afirmó que en un inicio parecían intentar introducirla en la cajuela del vehículo, aunque después dos hombres vestidos de negro la cargaron hacia el asiento trasero.
“Parecía un muerto”, declaró el hombre al recordar cómo la mujer era sostenida por los brazos mientras sus pies arrastraban sobre el suelo.
Las cámaras de seguridad de la zona habrían registrado el momento exacto en que el automóvil abandonó el lugar rumbo al norte de Bogotá. Desde entonces, no se volvió a saber de ella.
El caso también puso bajo la lupa las condiciones en las que operaba Beauty Láser Estética. Otra paciente que permanecía dentro del inmueble aseguró que llevaba dos días “hospitalizada” en el segundo piso tras presentar complicaciones por un procedimiento estético, pero sin vigilancia médica constante.
Según su versión, varias pacientes eran mantenidas en habitaciones improvisadas de recuperación, situación que despertó dudas sobre los protocolos médicos y sanitarios aplicados en el lugar.
Durante la mañana del 14 de mayo, unidades de la Policía y Bomberos ingresaron al inmueble como parte de las diligencias de búsqueda. Sin embargo, únicamente localizaron la historia clínica de Yulixa.
Las autoridades también investigan si el establecimiento contaba con permisos sanitarios y autorización para realizar procedimientos quirúrgicos o invasivos. De acuerdo con los primeros reportes, el centro operaría de manera irregular.
En paralelo, investigadores del Gaula y la Policía revisan cámaras de seguridad, registros de movilidad y testimonios para reconstruir las últimas horas en las que Yulixa fue vista con vida.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre sus familiares, quienes aseguran que hasta ahora nadie ha podido explicar con claridad qué ocurrió dentro del centro estético y cómo desapareció la mujer tras el procedimiento.
