Pasar al contenido principal

“Una meada lo salvó”; edil escapó del ataque armado en Lachigalla, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Tomás Martínez

Rafael Melchor Ruiz, avecindado en Ejutla de Crespo, decidió festejar el Día del Amor y la Amistad con sus hermanos, padre y su hijo, pero también se acercó a su mesa un primo con quien estaba conviviendo.


Eran a las 01 horas y el cartón de cervezas aún tenía más de la mitad.


El edil decidió separarse un rato de sus familiares y cruzó la calle para introducirse al auditorio municipal y llegar hasta los baños ubicados debajo de un estrado.


La música estaba a todo volumen y nadie tomó en cuenta que un comando de unas diez personas vestidas con ropas oscuras y armas cortas y largas llegaron hasta la mesa donde estaban los familiares del presidente municipal.


“Dispararon sin piedad, fue directo contra ellos y los que intentaron correr, los fueron a alcanzar para matarlos”, dijo un vecino que prefirió el anonimato.


Rafael, estaba en el baño cuando escuchó los disparos y observó que la multitud corría.


Uno de los asistentes le recomendó resguardarse y por lo cual se confundió entre las personas.


El comando, tras ejecutar a las siete personas y percatarse que no estaba el presidente municipal, decidió dirigirse a la presidencia municipal ubicado a unos 50 metros, junto al auditorio.


Con sus armas forzaron las chapas e ingresaron a las oficinas donde causaron destrozos y gritaron: “Rafael, sal de tu escondite”.


Al no encontrar al edil, el comando armado decidió retirarse, dejando una estela de sangre y horror en la comunidad.


Se fueron caminando, pero al parecer después abordaron una unidad de motor.


Tres minutos de terror


“Yo corrí, me aventé y me fui…fueron como unos tres minutos de balacera” dijo el síndico municipal, Romualdo Ruiz Matías, al ser entrevistado en la comunidad, mientras apoyaba en las diligencias que realizó el personal de la Agencia Estatal de Investigaciones.


El funcionario municipal acudió al baile, pero estaba dentro del auditorio cuando escuchó los disparos.


Los asistentes corrieron en diferentes direcciones y él lo hizo hacia la calle que pasa atrás del palacio municipal.


“Yo corrí, me fui, para qué me quedo”, comentó.


Dijo que regresó una media hora después para pedir ayuda de la policía y el personal de la Agencia Estatal de Investigaciones.


En la comunidad no cuentan con policías municipales y sólo son los integrantes del cabildo los que están apoyando.


–¿Usted vio algo?


–No vi nada, si escuché los balazos, pero no vi nada.


–¿Supo en qué llegaron o venían caminando?


–No, las personas no dicen si los conocieron y tampoco en que llegaron.


Otro de los habitantes dijo que estuvo en el baile, pero antes de la media noche se retiró, pero cuando estaba en su domicilio ubicado a dos kilómetros del centro del pueblo, escuchó el tableteo de las armas de fuego.


“Nunca había pasado algo así, no sé porque vinieron a matarlos, no sabemos qué está pasando o si nuestro presidente tiene problemas”, expresó.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.