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Ilusión rota: casas deterioradas en Ciudad Yagul

Foto(s): Cortesía
Redacción

TLACOLULA DE MATAMOROS, Oaxaca.- Con la ilusión de tener un hogar propio, más de cinco mil personas compraron una casa en un fraccionamiento que prometía ser el lugar perfecto para vivir, disfrutar y donde sus hijos pudieran crecer. A través de créditos como Infonavit, Fovissste y bancarios, adquirieron una casa que, en vez de darles felicidad y tranquilidad, sólo han incrementado sus problemas y los pagos.


En 2010, Antonio, hijo de una habitante, adquirió una casa en el fraccionamiento Ciudad Yagul, ubicado a 50 minutos de la capital. Le prometieron una casa con amplio espacio y servicios dentro de éste, con excelente ubicación, modernas instalaciones y que prometía ser todo, menos lo que están viviendo.


“Me dijeron que era una casa con dos recámaras, sala, cocina, comedor, patio de servicio y mire, todo está bien y chiquito y han pasado 9 años y no termino de pagarla”, comenta la vecina de este fraccionamiento.


Más gente, menos agua


Desde 2011, fecha en que llegó a este fraccionamiento, las carencias no han terminado; al contrario, cada día aumentan. Recuerda que en ese año, sólo eran 500 habitantes; ahora, superan los cinco mil, además de que se han construido más casas y edificios, provocando la carencia de agua.


“Tenemos un pozo y un tanque de agua que nos abastecía bien, pero hace años éramos poquitos. El agua llegaba un día sí y uno no; ahora, llega una vez a la semana; aunque ahora nos abastece a las casas y a los departamentos del fondo”, comenta.



Los edificios se inauguraron en 2017 y según los vecinos, ya se están deteriorando.  FOTO:Ana Lilia Pacheco Bautista

Los edificios se construyeron hace tres años y la empresa encargada, prometió a los colonos la construcción de un tanque de agua que abastecería solamente a estos; no obstante, estas promesas no se han cumplido y uno solo abastece alrededor de 1,800 casas y 50 edificios.


Los vecinos comentan que han tratado de hacer otro pozo; sin embargo, el agua que salió era salada, por lo que ruvieron que cerrarlo.


Víctimas de la delincuencia


Doña Rosy Vásquez, también vecina, relata que hace unos meses caminaba sobre la calle principal del fraccionamiento y al final de ésta hay un terreno donde encontraron un cadáver; “era de un muchacho del COBAO”, lamenta.


Ambas vecinas aseguran que en el fondo del fraccionamiento es donde hay más vandalismo, pues hace falta alumbrado público y elementos de la policía, lo cual facilita a los amantes de lo ajeno cometer sus fechorías.



Algunas casas han sido vandalizadas; a pesar de tener dueño, no les dan mantenimiento.  FOTO: Ana Lilia Pacheco Bautista

“Dicen que vive un señor que vende droga; también por esas calles hemos escuchado balazos, dicen que esa vez se enfrentaron unos delincuentes con la policía. Yo, antes trabajaba cerca de ahí, pero desde ese día, mejor renuncié”, recuerda con temor doña Rosa.


Las casas de este fraccionamiento están pegadas una con otras y muchas de ellas están abandonadas, pues algunas personas solo pagan la mensualidad, pero no las habitan. Es por ello que los delincuentes utilizan las casas abandonadas para brincar a la vivienda que quieren robar.


“Hace dos años, los vecinos entraron a una casa que según era de un asaltante y encontraron electrodomésticos, carteras, incluso muebles que se había robado de aquí mismo”, dice doña Rosa.


Incluso comentan que han visto camionetas y personas vaciando casas, pero como es común que las personas abandonen las casas, no saben cuándo es un robo y cuándo no.


El abandono de las casas


Los robos, falta de servicios y la distancia, son las principales razones por las que muchos habitantes han abandonado sus casas, las cuales han traspasado, vendido o rentado, como es el caso de doña Rosy.



Los dueños, además de abandonar sus casas, también lo hacen con sus mascotas.  FOTO: Ana Lilia Pacheco Bautista

“La casa es de un amigo de mi esposo y nunca se ha habitado; pero cuando llegamos (hace dos años), parecía como si fuera una casa de hace años. Estaba llena de goteras, se estaba cayendo”, describe doña Rosy.


En cada manzana hay 80 casas, de las cuales sólo el 40 por ciento se encuentran habitadas; el otro 60, tiene vidrios rotos, algunas no tienen puerta, ventanas, se han robado las tazas de baño, incluso algunas han sido quemadas.


“Es una pena que estén pagando para algo así; al menos yo rento, pero las personas que ya compraron casa aquí y están endeudados de por vida, es lamentable que paguen por esto”, lamenta. 

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