SAN ANTONINO CASTILLO VELASCO, Oaxaca.- En el paisaje sobresalen los lomos de bueyes y toros; los postes donde están amarrados y los rostros de sus dueños cubiertos por sus sombreros de palma o sus gorras.
Productores ganaderos de todas las regiones de Oaxaca y de otras entidades comercian desde hace 19 años en el baratillo del municipio de San Antonino, un espacio de más de ocho hectáreas donde el sonido de miles de toros, cerdos, chivos y burros, que son la principal fuente de ganancias económicas, se puede escuchar armoniosamente.
La compra y venta de ganado vacuno, equino, bovino y porcino, así como la actividad económica en la caseta de cobro del baratillo (el pesaje de los animales y la facturación de la venta), remuneran a este municipio cada viernes, día en que los negocios del área de comedores, el tianguis de artículos varios, los vendedores de vehículos semiusados y decenas de agricultores que venden alfalfa, encuentran un centro comercial y cultural en los Valles Centrales.
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN Las mujeres también participan en la compra-venta del ganado.
Ventas legales
Desde las siete de la mañana comienzan a llegar los comerciantes y compradores, productores que viajan más de cuatro horas desde Puebla, Chiapas o el Estado de México.
"La venta es buena en esta época del año. Yo tengo ganado de pie de cría y de engorda", comentó Luis Padilla Santos, poseedor de decenas de toros y bueyes de más de media tonelada, los cuales cuestan más de 30 mil pesos.
El productor ganadero y agrícola, proveniente de San Juan Chilateca, mencionó que el ganado de pie de cría son las hembras en etapa gestal y de amamantar; "mientras que los de engorda son los que más se venden, porque surten a los tablajeros del estado de Oaxaca".
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN Un ejemplar de 700 kilos.
"Esta es la plaza más grande dentro de los distritos de Valles Centrales", afirmó Padilla, quien mencionó que después de la festividad de Muertos, en noviembre, las ventas se recuperan.
Agustín Arturo Hernández Sánchez, director de mercados en este municipio, corroboró que la facturación de los animales permite comprobar legalmente su adquisición; "así el productor tiene su respaldo porque la factura lo ampara en todas partes de México, sin sospechas de robo”.
Arturo Hernández mencionó que el pesaje cuesta 20 pesos si son dos o tres cabezas, pero si supera los cinco animales se cobran sólo 10 pesos, mientras que la facturación tiene un costo de 15 pesos en la caseta de cobro, donde se facturan más de mil animales.
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN En los puestos del los comedores en el baratillo, las cocineras tratan los alimentos con limpieza.
Casi 20 años de trayectoria
"No podemos preparar una celebración porque nuestro trienio concluye en diciembre, ya dependerá de la nueva administración del Ayuntamiento", asegura el director de mercados.
Concluyó que aunque quisiera realizar una fiesta por el 20 aniversario, la suerte de la celebración dependerá de los directores del nuevo periodo.
En el baratillo labora un personal de 18 trabajadores, incluídos directivos del ayuntamiento, como Julia Hernández Canseco (directora de Cultura) y Marta Cristina Pérez Pérez (Salud), quienes despachan el acceso a los sanitarios, entre otras actividades, de una jornada de 13 horas.
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN Unos burritos en venta al lado de un camión de remolque, vehículo que utilizan para transportar sus compras.
Julia Hernández mencionó que el baratillo merece en su 20 aniversario una remodelación para el beneficio de los productores y vendedores que han trabajado con antigüedad.
Por su parte, Marta Pérez mencionó que después del viernes se recolectan todos los desechos para utlizarlos como abono natural en el municipio y que el estacionamiento, la venta de ganado y el tianguis tienen su ubicación determinada, ya que personal de la Secretaría de Salud realiza inspecciones al baratillo para verificar la limpieza en los comedores.
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN Antonio Eliseo Bautista Cruz, proveniente de San Pablo Huixtepec, traslada los viernes 120 pacas de alfalfa de 30 kilos.
El origen
El baratillo se originó por un conflicto con el municipio de Ocotlán de Morelos, ya que el presidente en ese entonces, Orlando Hernández Montes, implementó el tratamiento de aguas residuales, pero éstas invadieron la jurisdicción de San Antonino, por lo que la población decidió obstruir el desagüe del municipio vecino.
En ese entonces, el baratillo estuvo establecido en Ocotlán, y debido a la respuesta de los pobladores de San Antonino, el presidente Hernández Montes reprendió a los productores que protestaron por la contaminación a su municipio.
Fue la unión de los ganaderos y comerciantes expulsados, lo que en ese mismo año (1997) los impulsó para gestionar el baratillo de San Antonino Castillo Velasco, el cual después de 19 años se convirtió en el centro comercial ganadero de los Valles Centrales.
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN El director de mercados de San Antonino, Arturo Hernández.
El baratillo
1997 - Surge en San Antonino Castillo Velasco
2017 - Festeja su 20 aniversario
Horario: Viernes de 6:00 a 18:00 horas
FOTOS: CARLOS JAVIER JARQUÍN La inspección de los vehículos es constante; los operativos se realizan para evitar el comercio ilegal de coches robados.
Para saber
Más de mil facturas expenden cada viernes en la caseta de cobro
Aproximadamente 500 productores ganadores
Afluencia de 8 mil personas el viernes
En venta, hasta 3 mil cabezas de ganado durante un día
Chivos: de mil hasta 5 mil pesos
Cerdos: de mil 500 hasta 6 mil pesos
Becerros de 5 mil hasta 12 mil pesos
Americano: de 5 mil hasta 8 mil pesos
Cebú: de 8 mil hasta 15 mil
Ganado de sacrificio (peso mayor a media tonelada): de 25 mil hasta 35 mil pesos
Alfalfa
Una paca pesa 30 kilos
Por cada paca pagan 60 pesos mínimo
Venta mínima, de 120 pacas en adelante
50 días aproximadamente tardan para cultivar alfalfa
Un terreno de alfalfa tiene 3 años de vida de cosecha
Inversión de 4 mil pesos, por cultivo y riego
