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Acentos de México, un poco de "chido carnal" y hasta el "fierro pariente"

Foto(s): Cortesía
Redacción

Cuando dicen que los acentos mexicanos son “cantaditos” (sobre todo el chilango), a menudo no somos capaces de entender de qué hablan. Los acentos regionales son otra forma en la que los mexicanos construimos nuestra identidad y formamos vínculos de pertenencia. Es posible identificar diferentes acentos por región, estado y hasta colonia o código postal.


 


¿Por qué hay tantos acentos mexicanos?


Los acentos cambian por varias razones, por ejemplo,  las migraciones, la cercanía con la frontera y las raíces indígenas del lugar. Es por ello que son únicos, y junto con las palabras regionales e indígenas forman una “cancioncita” completa.


 


Los 4 acentos regionales de México


De los acentos regionales más comunes, se pueden distinguir cuatro tipos: el habla del norte, del altiplano, sureste y costeño.


El Norteño


La cultura no acaba donde empieza la carne asada. En el norte, ser cachanilla, regio o culichi tiene una canción propia donde se entonan ciertas sílabas al hablar. Ya sea por la cercanía con la frontera, el calor del desierto o su identidad como región más productiva, el norte se oye muy shido. ¿A poco no, pinshi vato loco?


El del Altiplano


El habla del altiplano no es como en la Ciudad de México. Éste es el más popular, en cada región es distinta y varía según la influencia del náhuatl. Además, la migración de distintas zonas hacia la “capirucha”, así como la manera en que los medios de comunicación han popularizado este acento en el país, hace de este acento uno de los más imitados en las películas y series. Neta, carnal.


El del Sureste


Con la influencia del maya y la cercanía con Guatemala, es fácil de identificar en el habla del sureste. Además de los notorios regionalismos e indigenismos, en la Península de Yucatán, el acento sigue muchas de las cadencias y ritmos provenientes del maya. Esto sin que se pueda englobar por un minuto el acento de un carmelita, de un coleto o de un ‘boxito’. Es necesario ponerse ‘xux’. (Abusado, para los cuates).


El Costeño


En el caso del acento costeño, este se puede escuchar en Oaxaca, Chiapas, Veracruz y Guerrero. Cada costa tiene sus particularidades, por su sociedad, geografía e historia migrante. Por ejemplo, el contacto de América del Sur con Acapulco, o los lazos entre Cuba y Puerto Rico con Veracruz. ¿Lej gujtó?


Y así es como el acento forma comunidades, detecta a extranjeros y se lleva con orgullo cuando se está fuera de la tierra natal. Es una bandera y un himno que ondean con cada palabra y enunciado. Son parte esencial en la construcción de la identidad de un individuo, un canto que proviene del alma, la música que se imprime en cada oración y cómo nos identificamos en este país multicultural.

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