En una noche que quedará grabada con letras de oro en los libros de historia del futbol mexicano, Cruz Azul lo ha vuelto a hacer. ¡Pita la Máquina y pita más fuerte que nunca! El conjunto cementero se proclamó campeón del Torneo Clausura 2026, bordando la tan ansiada y soñada Décima estrella en su escudo tras vencer en una final de auténtico alarido por 2-1 a los Pumas de la UNAM.
El guión no pudo ser más poético, señoras y señores. En el banquillo, orquestando esta obra maestra del balompié, un hombre de casa, un emblema que pasó del terreno de juego al banquillo para convertirse en leyenda: Joel Huiqui.
UNA FINAL DE ALARIDO
El partido tuvo tintes épicos, dignos de una transmisión estelar de domingo por la noche. Pumas, como dicta su estirpe universitaria, vendió carísima la derrota y luchó hasta el último suspiro con esa garra que los caracteriza. Sin embargo, la Máquina Celeste salió con la sangre hirviendo y el futbol en los botines.
Con un marcador de 2-1 definitivo, Cruz Azul demostró oficio, jerarquía y un orden táctico envidiable. Los cementeros pegaron en los momentos precisos, desarticulando el mediocampo auriazul y blindando la defensa como en las mejores épocas de la institución. Cuando el árbitro silbó el final, el grito ahogado de millones de celestes explotó: ¡Somos campeones, carajo!
EL GTRIUNFO DEL HUIQUISMO
Si hay un nombre propio en esta hazaña, es el de Joel Huiqui. El estratega mexicano silenció a todos los críticos que dudaron de su capacidad cuando asumió las riendas del equipo. Hoy, el Huiquismo no es un meme, no es una anécdota; es una realidad aplastante, una filosofía de juego basada en la resiliencia, el trabajo en silencio y una disciplina defensiva inquebrantable.
"Joel no solo entendió lo que significa portar esta camiseta, sino que le inyectó su adn a un vestidor que hoy mató por él en la cancha", Huiqui logró amalgamar a un plantel que combinó la juventud con la experiencia, devolviéndole a la afición cementera la identidad de un equipo grande, de un equipo que no se achica en los escenarios de máxima presión.
CRUZ AZUL AL CLUB DE LOS DOS DÍGITOS
Con este título, Cruz Azul entra al selecto y envidiable grupo de los equipos con doble dígito en sus vitrinas. La Décima ya está en las instalaciones de La Noria, confirmando a la Máquina como uno de los gigantes absolutos y vigentes de la Liga MX.
Hoy no hay "cruzazuleadas", hoy no hay fantasmas, hoy sólo hay gloria. La noche capitalina se tiñó completamente de azul. El Cruz Azul de Joel Huiqui es el monarca absoluto del futbol mexicano.
