TOLUCA, Estado de México. — La Selección Mexicana de Futbol cerró su preparación de manera categórica de cara al partido inaugural del próximo 11 de junio. En la cancha del Estadio Nemesio Díez, el cuadro dirigido por Javier "El Vasco" Aguirre aplastó 5-1 a una escuadra de Serbia que terminó desdibujada ante la intensidad del conjunto azteca.
Con un lleno total y un ambiente de fiesta en la capital mexiquense, el Tri demostró que la localía será un factor fundamental. Más allá del abultado marcador, la gran ganancia de la noche fue el funcionamiento colectivo y las certezas que este encuentro le dejó al cuerpo técnico para definir el once titular que abrirá el certamen mundialista frente a Sudáfrica.
EL FESTÍN DEL TRI
Desde el silbatazo inicial, la propuesta de México fue vertical y asfixiante, un sello inconfundible de los equipos de Javier Aguirre. La zaga europea nunca pudo acomodarse a la velocidad del ataque mexicano, lo que provocó desatenciones graves en su cuadro bajo.
El encargado de abrir el marcador fue Johan Vázquez. El defensor de la Serie A demostró su gran momento al incorporarse al ataque en una jugada a balón parado, firmando el primero de la noche con un sólido remate.}
No podía faltar el hombre de la experiencia. Raúl Jiménez se reencontró con las redes en una gran jugada colectiva, definiendo con la frialdad que lo caracteriza para desatar la locura en las tribunas del Nemesio Díez.
Luis Gerardo Chávez puso de pie a todo el estadio con un disparo soberbio, dejando claro que su golpeo de media distancia es una de las armas más peligrosas que tendrá México en la justa mundialista.
El marcador se terminó de abultar gracias a la insistencia ofensiva del Tri, que forzó dos autogoles por parte de la defensiva de Serbia, completamente superada por el ritmo del partido.
Ese partido era la última oportunidad para levantar la mano, y los futbolistas lo entendieron a la perfección. Javier Aguirre rotó sus piezas, probó variantes tácticas en el medio campo y exigió máxima concentración en la línea defensiva.La mesa está puesta.
El funcionamiento dejó buenas sensaciones, la contundencia apareció en el momento exacto y la sinergia con la afición está más fuerte que nunca. Quedan pocos días de entrenamiento en el Centro de Alto Rendimiento para pulir los últimos detalles estratégicos. La Selección Mexicana llegará con el ánimo a tope y con el sueño mundialista listo para ser sellado este 11 de junio, en el partido inaugural ante Sudáfrica.
