Cuando parecía que las aguas se calmaban en el Pedregal tras la dolorosa caída en la Gran Final del Clausura 2026, se confirmÓ lo que era un secreto a voces: Efraín Juárez no es más el director técnico de los Pumas de la UNAM.
Efrastóteles decidió bajar la cortina de su etapa con los felinos y, de acuerdo con los últimos reportes, habría presentado su renuncia vía telefónica a la directiva auriazul.
¿QUÉ DETONÓ LA RUPTURA?
La luna de miel entre Efraín y la directiva universitaria se fracturó por diferencias irreconciliables en la planeación deportiva. El técnico mexicano exigía mayor peso en la toma de decisiones para armar la plantilla de cara al Apertura 2026, buscando refuerzos puntuales para sacarse la espina del subcampeonato.
Sin embargo, la directiva manejaba otra baraja de opciones y no hubo punto de acuerdo. Ante la falta de garantías y de un proyecto a su medida, Juárez decidió cortar por lo sano y dar un paso al costado.
UN TORNEO QUE TERMINÓ EN PESADILLA
Hay que ser muy claros con los datos en la mesa: los números de Efraín no fueron poca cosa. Le devolvió esa garra característica al equipo, los metió como superlíderes del torneo batiendo récord de puntos en la institución y regresó a los universitarios a una Final de la Liga MX, después de seis larguísimos años de sequía.
Pero el futbol no tiene memoria y en la UNAM perdonan pocas. La dolorosa derrota ante la Máquina de Cruz Azul en el partido decisivo, y nada menos que en el césped sagrado de Ciudad Universitaria, dejó una herida profunda. A Juárez le llovieron críticas de un sector de la afición, señalando que en la Liguilla traicionó su estilo explosivo y ratoneó cuando más necesitaba proponer en la cancha.
¿QUIÉN ENTRA AL QUITE EN LOS PUMAS?
Con el banquillo ardiendo y el Apertura 2026 a la vuelta de la esquina, el futbol de estufa ya está a todo lo que da en las oficinas de Antonio Sancho. ¿Quién es el principal candidato para apagar este incendio? Suena fuerte y claro el nombre de un viejo conocido de la casa: Memo Vázquez, el último maquinista que llevó a Pumas a levantar la copa en aquel lejano Clausura 2011.
