Si alguien tenía dudas de a qué venía Alemania a este Mundial de 2026, el domingo nos lo ha dejado más claro que el agua.
En el Houston Stadium y bajo el calor texano, los tetracampeones del mundo no se anduvieron con rodeos y despedazaron a una valiente pero inexperta escuadra de Curazao con un marcador que nos trae recuerdos fantasmales: un tremendo 7-1.
El cuadro dirigido por Julian Nagelsmann pisó el acelerador desde el vestidor. Apenas al minuto 6, Felix Nmecha vacunó al arquero Eloy Room tras una triangulación preciosa con Florian Wirtz.
Al minuto 21, Curazao regaló el momento mágico del partido. En una jugada de desdoble a toda velocidad, Livano Comenencia aprovechó un rebote y soltó un zapatazo que, tras un ligero desvío, logró batir al histórico Manuel Neuer (quien, por cierto, rompió el récord de Lothar Matthäus como el jugador alemán más veterano en un torneo mayor, con 40 años y 79 días). Era el 1-1 y el grito de la afición caribeña retumbó en todo el estadio. ¡Era el primer gol de Curazao en la historia de las Copas del Mundo!
REACCIÓN FURIOSA TEUTONA
Pero despertar a la bestia tiene sus consecuencias. Los alemanes se sacudieron la sorpresa y apretaron tuercas. Nico Schlotterbeck devolvió la ventaja con un soberbio cabezazo al 38', y justo antes de irnos al descanso, el hombre del Arsenal, Kai Havertz, cobró desde los once pasos con una frialdad glacial para irnos 3-1 a las regaderas.
Para el complemento, la dinámica fue un auténtico monólogo. Habían pasado sólo 69 segundos de la reanudación cuando el niño maravilla, Jamal Musiala, sacó la varita mágica y definió casi sin ángulo para poner el cuarto. ¡Un golazo de antología!
A partir de ahí, Curazao se convirtió en un espectador más del Tiki-Taka alemán.
La cascada de goles no paró: Nathaniel Brown (68') debutó en Mundiales con una volea exquisita. Deniz Undav (78'), que vino desde el banquillo, facturó el sexto empujando la redonda. Kai Havertz (88') puso la cereza del pastel con su doblete, sentenciando el 7-1 definitivo que irremediablemente nos hizo pensar en aquel Mineirazo de 2014 ante Brasil.
Con este resultado lapidario, Alemania se pone líder absoluto y manda un recadito al resto de los contendientes: han llegado a Norteamérica con hambre de levantar la copa.
El próximo sábado se medirán ante Costa de Marfil, en lo que promete ser un choque de trenes.
Por su parte, el viejo lobo de mar, Dick Advocaat, tendrá que juntar los pedazos de su vestidor en Curazao para encarar a Ecuador, en Kansas City.
