El delantero Endrick resolvió en favor de Brasil con un remate en el área al inicio del complemento, luego de un primer tiempo que terminó empatado, con goles de Bruno Guimarães y Mostafa Ziko.
El encuentro estuvo manejado por Brasil, que exhibió orden defensivo y presionó en el medio campo, careciendo de brillo en el ataque.
El cuadro egipcio, que está ubicado en el Grupo G, al margen del gol, producto de un pase equivocado, no provocó peligro en el resto del encuentro.
Salah, solo jugó el complemento del encuentro y se fue en blanco, sin mostrar diferencia su presencia en el juego de su equipo.
Lo más atractivo para el equipo fue Carlo Ancelotti que ejerció presión en campo contrario, contribuyendo en la recuperación de balones importantes. Los goles llegaron en sendas recuperaciones cerca del área grande.
Fruto de esa presión llegó el primer gol del encuentro, todo originado en un robo de Bruno Guimarães, y que él mismo remató al comenzar el juego.
El gol brasileiro tuvo una respuesta inmediata al aprovechar Ziko, un error de Marquinhos, que equivocó un pase retrasado mal medido.
Tras el empate, Brasil mantuvo el control y creó llegadas importantes, por conducto de Vinícius Júnior y Raphinha, pero que no lograron cristalizar.
En esta ocasión, los suplentes de Brasil no fueron nada tantito del partido ante Panamá; se dedicaron a mantener el orden y a guardar fuerzas, pues ya están pensando en el debut ante Marruecos.
