Aun cuando la Vela Sandunga, la más representativa de Istmo por su elegancia ha tenido varios desencantos desde 1953, sigue siendo para muchos “la madre de todas las velas”.
Datos históricos indican que la primera vez que la Vela Sandunga fue suspendida fue tan pronto se realizó la primera edición, pues en 1954 no se llevó a cabo. De 1953 al 2020 la vela ha tenido 17 decepciones.
El primer centenario de la sandunga fue inmemorable para los tehuanos; sin embargo, tuvieron que pasar 10 años para que la festividad tomara su cauce. De 1953 a 1963 la vela fue suspendida porque no había quien se hiciera cargo de su organización. La celebración del primer centenario no tuvo continuidad.
La vela se retomó años después, pero con diferentes organizadores, cada vez se volvió más elitista pues lo que empezó como una celebración popular, fue cobrando tintes políticos, según lo describe el segundo cronista de la ciudad de Santo Domingo Tehuantepec, Melesio Ortega en una de sus publicaciones.
En 1963 se retoma la organización mediante un patronato de ciudadanos y con personajes identificados dentro de la política en su afán de querer ser presidente municipal.
De 1973 a 1978 la vela se vuelve a suspender, la retoma Francisco García Grajeda en su calidad de presidente municipal de Santo Domingo Tehuantepec, pero solo participó en dos celebraciones, pues la de 1980 no se llevó a cabo.
Otras cancelaciones que ha tenido la vela han sido en 1987 y 1990 por diversos acontecimientos políticos que se suscitaron en esos años.
Después de 34 años de celebrarse la Vela Sandunga de manera ininterrumpida, el Covid-19 truncó la 67ª. edición de uno de los acontecimientos históricos más importantes de la región del Istmo.
