Drácula, todavía muerde
CIUDAD DE MÉXICO.- Los colmillos de Drácula, el Príncipe de las Tinieblas, se posaron por primera sobre un cuello hace 90 años y estremecieron no sólo a los cinéfilos, sino que sacudieron el mundo del séptimo arte. Esas dos pequeñas marcas de su mordida, fundacionales, aún perduran.