Lo que la naturaleza da, historias de curanderas
SAN MIGUEL AMATLÁN, OAXACA.-En un principio todo estuvo dado para tomarlo y conservar el equilibrio, si se necesita cura por algún dolor físico, el bosque da el remedio. Desde que nació su primer hijo, doña Lidia Acevedo López, supo de su potencial en la curación. Habitante del lugar de los amates, la madre de siete hijos, asegura que nunca ha sabido de alguien que ella haya atendido y que no se haya curado.