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Reconoce UNESCO a Oaxaca por su patrimonio cultural

El Patrimonio Cultural es el conjunto de bienes materiales e inmateriales, propios de una región, que establecen una relación de pertenencia entre los seres humanos y su medio. Esta relación establece valores, costumbres y productos que la sociedad considera valiosos.

 

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), al patrimonio cultural lo integran: ”1) los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia; 2) los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia; 3) los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza, así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico”.

 

 

(UNESCO, Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural, 1972).

 

 

El Estado de Oaxaca es reconocido a nivel mundial por la riqueza de su patrimonio cultural, tanto material como inmaterial. La UNESCO ha declarado como bienes Patrimonio Cultural de la Humanidad al Centro Histórico de Oaxaca de Juárez, la ciudad prehispánica de Monte Albán y las Cuevas prehistóricas de Yagul y Mitla.

 

 

Daños por sismos al Patrimonio Cultural

 

 

Los sismos acaecidos el 7, 9 y 23 de septiembre de 2017 y 16 de febrero de 2018, dañaron severamente a más de 600 inmuebles con valor histórico y cultural –principalmente templos y capillas edificadas entre los siglos 16 y 19-, doce zonas arqueológicas e innumerables bienes muebles (retablos, pinturas murales, pilas bautismales, púlpitos, esculturas, etcétera).

 

 

Algunas construcciones dañadas son la Catedral de Tehuantepec, la presidencia municipal y la Casa de la Cultura de Juchitán, la capilla del Triunfo de la Santa Cruz, en Tanetze de Zaragoza y las zonas arqueológicas de Dainzú, Mitla y Monte Albán, entre otras.

 

 

La autoridad normativa que regula las intervenciones en monumentos históricos, emite licencias de obra y supervisa los trabajos, es el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). En el Estado, la instancia ejecutora de las obras es el Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca (INPAC).

 

 

El INAH y las restauraciones

 

 

El director general del INAH, maestro Diego Prieto Hernández, aseguró que “la restauración llevará semanas, meses y años de arduo trabajo, dedicación y entrega; pero seguiremos trabajando sin descanso hasta devolver su esplendor a nuestro rico y vasto patrimonio, herencia y derecho de todos los mexicanos, pues estamos convencidos de que esos fragmentos de memoria e identidad materiales son los que constituyen el alma de esta nación biodiversa, multilingüe, pluricultural y socialmente heterogénea llamada México”.

 

 

Acerca de los trabajos a realizar, la restauradora Liliana Giorguli Chávez, directora de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, apunta que “para dar atención a los bienes afectados por los sismos, nos volcamos a efectuar, de manera ágil y eficaz, principalmente, las siguientes acciones: 1) Formar grupos de especialistas para constituir brigadas de atención. 2) Elaborar el censo de los daños, mapear, cuantificar e identificar los bienes afectados y sus deterioros. 3) Realizar acciones de protección, rescate y resguardo inmediato de los bienes afectados o en grave riesgo. 4. Evaluar y, en su caso, autorizar los proyectos que presenten los prestadores de servicios profesionales, con el objetivo de asegurar que las intervenciones sean adecuadas. 5. Supervisar y asegurar que las acciones de restauración sean realizadas con apego a las normas y lineamientos de conservación del patrimonio”.

 

 

Por su parte, el doctor Ilan Vit Suzan, director del Centro INAH Oaxaca, que encabeza los trabajos de recuperación de nuestro patrimonio, señala que “el objetivo de las intervenciones es devolver las condiciones de seguridad, funcionalidad y belleza a los edificios históricos dañados por los sismos”.

 

 

Para ello, afirmó que “el financiamiento para avanzar en los trabajos de rescate y restauración está asegurado” y que el problema principal a que se enfrenta la institución que representa, al igual que el INPAC “es la falta de especialistas en patrimonio cultural; para atender los 600 expedientes de obra, contamos solo con 60 especialistas”. (Continuará)

 

 

EX LIBRIS

 

 

La Secretaría de Cultura de la Nación y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, publicaron el libro Sismos y patrimonio cultural. Testimonios, enseñanzas y desafíos, 2017-2018, que reúne crónicas, informes y estudios y un registro de las labores de restauración patrimonial que se han realizado en torno a los bienes culturales afectados por los sismos de septiembre de 2017 y febrero de 2018.

 

 

La obra se compone de 13 capítulos divididos en cuatro secciones, e integra al final una galería fotográfica que da cuenta de los daños ocasionados por los sismos en distintas regiones del país.