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Agustín Pacheco forjó una trayectoria en el futbol amateur con los mejores Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

“El futbol para mí lo es todo, es una serie de situaciones que no sabes como la pura palabra futbol me emociona”, inicia la charla con Xtremo-NOTICIAS, Esteban Agustín Pacheco Jiménez.


“Mi padre nunca quiso que jugara futbol, porque para él no había otra cosa más que el trabajo, no le importaba si hacía uno ejercicio o no, lo que él quería que uno trabajara y trabajara, por lo que tenía que jugar a escondidas, a sabiendas que de regreso me esperaba una golpiza”, añade.



Hombre de temple, que se hizo en las canchas de tierra y piedra, logró encumbrarse en el mejor futbol amateur de Oaxaca a base de garra y coraje integrándose a importantes equipos de la Mayor A donde se desenvolvió como mediocampista.


El originario de Pluma Hidalgo, Pochutla, es hijo de Agustín Pacheco Luna y Ana María Jiménez Espinoza.


En su tierra vivió hasta los cinco años y luego se traslada a la ciudad, donde entra a estudiar a la escuela particular Espíritu Santo, siendo su maestro Mario Cervantes.


INFANCIA FELIZ


“Tuve una infancia de lo mejor a pesar de las carencias económicas, ya que mis padres ya no lograron solventar los gastos de la colegiatura, por lo que me fui a terminar la primaria en la escuela Otilio Montaño de Cinco Señores”, comenta tras un ligero suspiro.


En esa etapa fue el jugar con las canicas, el trompo, la cuerda, las pollas y  el balero, ya que en esa época no había tecnología como la que hoy en día se maneja.


Cuando cursaba el sexto grado de primaria, el profesor Ramiro Ramírez Carrasco, que le gustaba mucho el futbol, armó un equipo.


Su primer encuentro se llevó a cabo en la cancha de Santa Lucía del Camino, donde aún mostraba los surcos de  sembradura.


COMBINA LOS ESTUDIOS CON EL TRABAJO


Apuntó que la secundaria la cursaba en la escuela particular Gustavo B. Mendoza, ubicada en la calle de Murguía, pero una vez más tuvo que salir de ahí por la falta de recursos, por lo que se inscribe en la entonces escuela de Trabajadores (hoy Moisés Sáenz).



Asevera que fue en ese lapso que deja de jugar, pues a su  padre no le gustaba que jugara futbol, por lo que lo metió a trabajar para ayudar en la economía de la casa, y por las tardes se iba a la escuela.


Es así como a los 12 años comienza a aportar a la casa al entrar a trabajar en una granja porcícola, que se hallaba en San Sebastián, Etla, entraba a las 8 de la mañana y salía a la una de la tarde, poco tiempo después decide cambiar de trabajo para irse a trabajar al periódico El Gráfico donde permaneció por espacio de dos años.


Comienza sus estudios de bachillerato, mismo que no termina al salirse faltándole un semestre, para de nuevo ponerse a trabajar en la Cámara del Pequeño Comercio; al estar cumpliendo los 19 años, vuelve a la escuela para estudiar la carrera de contador.


Es hasta entonces que vuelve al futbol, para integrarse al equipo Selección Ixtac que fue el primer equipo que utilizó casacas para jugar; “ahí me tocó perder mi primera final, y no lo olvido, porque me toca cobrar un penal y lo fallo. 


Después  se fue a jugar al Real Cinco Señores, que estaba en la categoría de segunda fuerza donde logramos ser campeones al ganar la final a Pueblo Nuevo con marcador de tres goles por uno en juego disputado en el Cabrera Carrasquedo.


También jugó en la Liga Sabatina más fuerte que existía en ese tiempo que era la Liga Técnica donde participa con el equipo El Golpe, equipo con el que ganó todo, campeón de liga, de Copa, campeón de campeones y el título de goleo.


Rememora haber jugado también en la Liga Burócrata participando con el equipo de Bomberos, logrando el pentacampeonato, y luego con el Suterm que dirigía Cruz Mendoza, logrando seis campeonatos, y en la Liga del IMSS fue también campeón con el equipo del Seguro Social que dirigía el contador Alfonso Sibaja.


SU DEBUT EN MAYOR A


Agustín Pacheco debutó en Mayor A con el equipo Santo Domingo, donde se encontraban jugadores de la calidad de Héctor Santiago “el Gullit” Cabrera, Teáhulos; después se fue al IEASA, Halcón de Zimatlán, y llegar luego al Perseverancia donde tuvo la fortuna de ser campeón.


TAMBIEN BUSCÓ SUERTE EN EL OTRO LADO


Recuerda que en 1988 entra a trabajar a lo que era Adosapaco, pero se sale porque en ese tiempo, considera no se le estaban pagando un sueldo con el que pudiera vivir, lo que le impulsa a irse a Estados Unidos a buscar mejor suerte.


Ahí permaneció por espacio de tres años, aprovechando a la vez integrarse a un equipo que parecía el resto del mundo, porque jugaban de todas las nacionalidades y lo dirigía un italiano.


En 1991 regresa a Oaxaca iba a nacer mi primer hijo y no quería que naciera allá, y el hijo llega con torta bajo el brazo ya que le ofrecen trabajo en Adosapaco, pero ya con un salario estable.


SU ETAPA EN VETERANOS


Considera haberle tocado la época que estando en la Mayor A y con 35 años de edad, en la cual se conforma la Liga de Futbol de Veteranos y le invitan para jugar con el equipo de Vocacional de David Palacios, y al igual que Gustavo López, comienzan a jugar tanto en Mayor A los domingos y en el Vocacional los sábados.


“Ello no fue bien visto por el profesor Julio Ortiz, quien crea un apartado en el reglamento para sancionar a los jugadores que estuvieran participando en Mayor, no podían jugar en veteranos, y nos castigan en Mayor por espacio de dos años.


“Tras la sanción, comenzamos a dirigir a Perseverancia, fungiendo Collins como director técnico y yo su auxiliar; pero con Vocacional que seguimos jugando, se nos da la conquista del tetracampeonato.


Actualmente participa con el equipo Búhos de Leyes en la categoría diamantes de la Liga de Futbol Solidaridad.

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