Cuatro horas de camino han tenido que recorrer familias y mujeres para llegar a la Central de Abastos a comercializar las Palmas que se utilizarán para el Domingo de Ramos.
Originarias de Yutanduchi de Guerrero, una comunidad enclavada en la región de la Mixteca, son mujeres las que principalmente se trasladan a esta zona comercial para poder vender sus artesanías.
El transporte parte de su comunidad a las 4 de la madrugada y cuatro horas más tarde ya están instaladas en la calle de Mercaderes: “Se tiene que abandonar a los hijos, a la familia para venir a vender”, asegura Faustina.
Esposas, campesinos e hijos, comercializan la artesanía de palma en la zona, su principal competencia son aquellos que se localizan más cerca del centro de la ciudad, aún así no pierden la esperanza de lograr unas buenas ganancias.
Mientras platica con Noticias Voz e Imagen, Faustina ya ha elaborado al menos dos artesanías de palma, le toma un tiempo de 15 a 20 minutos y las vende en diez pesos: representan, para la religión católica, a Jesús en la Cruz.
Asegura que actualmente se está perdiendo la tradición y es visible por las bajas ventas que han tenido durante la semana
Sus manos ya saben los entretejidos, en cuestión de minutos las figuras religiosas son elaboradas y posteriormente las colocan en una cubeta de agua para mantener su frescura.
Maguey de cucharilla
El señor José es originario de la comunidad de Teococuilco de Marcos Pérez en la Sierra Norte, de oficio campesino, previo a instalarse en la Central de Abastos, acudió a la pradera para cortar el Maguey Cucharilla, con los que elabora las coronas que se utilizan en los viernes de dolores.
Es campesino y aprovecha estas temporadas para comercializar sus artesanías elaboradas sobre una base de madera con clavos; él viajó solo pues su familia se quedó en su comunidad, asegura que las ventas están bajas y espera que se regularicen con el tiempo.
Añade que cada año la competencia se hace mayor y cada vez los espacios en Mercaderes de la Central de Abastos están peleados.
100 pesos o más por espacio
Manuel Avendaño es originario de Santa Catarina Ixtepeji, asegura que cada temporada de Semana Santa acude a vender flores de laurel, palma, poleo y romero para los altares.
Indica que, derivado de que en su comunidad existe un área natural protegida, ya no es tan accesible conseguir estas plantas, pues para hacerlo, tienen que solicitar permiso a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Considera que con el corte de las flores contribuyen a la reforestación, pues sus hojas crecen sanas y firmes. Mencionó que en su comunidad existen al menos 250 personas que se dedican a comercializar estas plantas, mismos que estar repartidos en los mercados.
Dos veces al año, en temporada de Semana Santa y Diciembre los campesinos acuden a la ciudad de Oaxaca para comercializar sus productos. El campesino comenta que actualmente solo son personas adultas las que asisten al mercado y compran los productos de Semana Santa.
Desean que esta sea una buena temporada, a pesar de la crisis económica y la pérdida de las tradiciones y costumbres.
