HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- Ligado a su tierra por amor a su pueblo, creyente de las texturas, los materiales endémicos de su región, del trabajo de los mixtecos y convencido de que la recreación es un derecho que tiene cualquier persona para saborear el arte, José Luis García (Oaxaca, 1955) es un viajero del mundo que siempre vuelve al corazón de su origen. Hoy celebra un año más de vida, trazando nuevas directrices para su propio quehacer artístico y para su comunidad.
En entrevista, sentado en la mesa de su comedor, a la luz de una lámpara de cerámica y con el rostro dorado por la luz del mural que él mismo hizo, el ceramista y artista plástico confiesa cómo nació: “Yo nací colgado de una viga de estas, mi madre me parió así, en esta casa, me contó que su madre era partera, su abuela también”.
Formación artística
Su experiencia en el arte lo ha llevado desde muy joven a otras latitudes. Su formación lo llevó a los talleres de Arturo García Bustos, Arnold Belkin y Luis Nishizawa. Su obra se encuentra en diversos museos y galerías de América, Europa y Asia, incluida en esta lista la Galería Casa Lamm, en la Ciudad de México.
Su formación es autodidacta, pero es un eterno amante de su tierra; a pesar de poder vivir en cualquier otro país del mundo, eligió ahora más que nunca vivir en su natal Huajuapan, porque asegura que ahí puede hacer más por la gente que en otro lugar. Recientemente tuvo que rechazar una beca en Alemania, porque fue más firme su convicción de solidaridad en tiempos en los que la Mixteca vive los estragos de los sismos, huracanes e inundaciones.
El artista es fundador del taller de artes y oficios Polvo de Agua, en donde se lleva a cabo el rescate de la alfarería, oficio tradicional de la región Mixteca, como una forma de preservar su patrimonio cultural, así como para crear un lazo entre lo milenario y lo contemporáneo, mediante la producción de piezas inspiradas en la cerámica prehispánica de la región.
"Agarra a la esperanza porque ésta se sabe ir", le dice doña Natividad Aparicio Prudente al artista, en su visita a Rosario Nuevo Tezoatlán
Legado para la Mixteca
El pasado 19 de septiembre, tras el sismo que dejó graves daños a inmuebles en Huajuapan y varias agencias y colonias de la Mixteca, los murales del palacio municipal resultaron con afectaciones graves. Se trata de una obra que le llevó 20 años pintar, tiempo durante el cual, el artista plasmó en las paredes de este edificio el origen de su pueblo para dejarlo como legado; en el proceso estuvieron involucrados habitantes de este municipio, como los niños que plasmaron sus manos en los mosaicos de barro.
Lo hizo sin apoyo municipal ni estatal; recibió en algún momento apoyo de la Fundación Alfredo Harp Helú y ahora, la negligencia e indiferencia de las autoridades pone en peligro el patrimonio cultural de esta entidad. No sólo se trata de los murales, sino de una diversidad de obra y construcciones que peligran ante la apatía de las autoridades.
Por amor a su pueblo
El compromiso de José Luis García no sólo es como artista, lo asume como ser humano. El muralista no ha dejado de recorrer su región para apoyar a los damnificados por los sismos y luego por las lluvias. Ha recibido apoyo de la sociedad civil, de fundaciones y amigos para llevar despensas, lonas, cobijas, ropa, medicamentos y juguetes a un total de 18 colonias, nueve agencias y beneficiar a más de dos mil familias de la región.
“Yo amo mi pueblo y mi amor es más profundo por esta tierra que el gusto que le tengo. Hay muchas cosas con las que no estoy de acuerdo, hay mucha anarquía y corrupción. Pero aquí estoy porque creo que tengo un compromiso con mi comunidad”, reitera al tiempo en el que toma una piedra para bruñir una pieza y continúa la alquimia en su taller.
Conózcalo
José Luis García (Oaxaca, México, 1955).
En 2011 obtuvo el Premio Talento y Compromiso Social que otorga Endeavor Aguascalientes y en 2007 recibió el Título de Caballero Latido de Corazón Púrpura de la Academia de las Ciencias y las Artes del Azul Pastel de Tolouse, Francia. En 2009 se hizo la presentación de su obra durante la exposición colectiva Casa Lamm y sus artistas.
Pintor y escultor autodidacta que se formó en los talleres de Arturo García Bustos, Arnold Belkin y Luis Nishizawa. Es fundador del Taller de Artes y Oficios Polvo de Agua. Ha expuesto su obra en el Museo Smithsonian, en Washington D.C, en el Museo de la Ciudad de México y en la Casa de los Oficios Santillana del Mar, en España, entre otros.
