Expulsa primaria de Oaxaca la comida chatarra

Román Carlos VelascoRomán Carlos Velasco

Promover el consumo de fruta o alimentos saludables para combatir el sobrepeso, la iniciativa escolar que impulsan algunos directivos y tutores.

La escuela primaria Abraham Castellanos, en el centro histórico, está libre de la comida chatarra.

Fruta picada, agua de sabor, tortas o desayunos completos pueden comprarse durante la media hora que dura el recreo.

Aunque la venta de papas fritas, rebanadas de pizza, galletas industrializadas, dulces o refrescos está prohibida para quienes administran la cafetería, la directora Leticia Cabrera Moya reconoce que falta conciencia entre padres de familia para evitar enviar refrigerios con alto contenido calórico.

El profesorado ha detectado que las rebanadas de pizza, el pan con salchicha o las papas fritas industrializadas se envían como alimento, sobre todo los lunes.

Además, el control de la venta de comida sólo se puede realizar del portón hacia adentro la escuela. Las fritangas, pasteles, dulces o comida chatarra que se expenden a la hora de la salida, afuera de la escuela, es permitida por la autoridad municipal, y los directivos sólo intervienen cuando la aglomeración es tal que impide el libre acceso a la institución.

"Del portón de madera para afuera, el papá o la mamá decide si compra las papas o chicharrines”. No se puede hacer más porque tiene que ver con la conciencia que cada familia tiene para consumir alimentos saludables.

Tres años

Si bien había esfuerzos previos para eliminar la venta de comida chatarra, desde que llegó a la dirección de la primaria Abraham Castellanos, la profesora Leticia propició que en la cafetería se expendan frutas, agua de sabor y alimentos nutritivos.

De los 436 alumnos que conforman la plantilla escolar, calcula que 15 por ciento tiene en su apariencia física señales de sobrepeso e incluso de obesidad, por lo que se quiere impulsar el control de peso y talla con la Jurisdicción Sanitaria número uno de los Servicios de Salud de Oaxaca.

El trabajo que realiza la dependencia es limitado y sólo vigila la higiene y la calidad con que se preparan los alimentos, pero no interviene si se expenden productos con alto contenido calórico o azúcares.

Las personas a cargo de la cafetería cambian en cada ciclo escolar y la condición es clara: no pueden ofrecer alimentos industrializados o refrescos.

De las cuatro personas que concursaron para este ciclo, Karla Ramírez Canseco, cuyo hijo estudia en quinto grado, logró el “beneficio” de encargarse de la cafetería.

Aceptar comprar frutas, alimentos frescos, agua de sabor o natural “al principio” no tenía tanta aceptación entre los escolares, pero “los niños ya se acostumbraron a comer de esa forma, al principio la venta era muy escasa”.

Llaman a revalorar el almuerzo escolar

CIUDAD DE MÉXICO.- Para concientizar a los padres de familia sobre la importancia de enseñar a los niños a comer sano, pediatras crearon la iniciativa "Loncheras saludables" ante el problema de obesidad infantil que hay en el país.
Durante el reciente Congreso Nacional de Pediatría, Miguel Ángel Guagnelli, endocrinólogo pediatra del Star Médica Hospital Infantil Privado llamó a los médicos a prepararse sobre nutrición para orientar adecuadamente sobre dieta equilibrada, que se ha convertido en unainquietud frecuente de los padres de familia.
"La idea de la lonchera saludable es no pensar solamente que es algo se le pone a los niños para entretenerlos, para saciarlos, sino que sea una pequeña comida basada en los principios de la nutrición adecuada, parecido al plato de buen comer", explicó.
Recomendó evitar el consumo de leches azucaradas, jugos y bebidas azucaradas por su alto contenido en azúcar y que son frecuentemente consumidos por niños de 2 a 5 años.
La médica Raquel Calderón agregó que es importante evitar los víveres con importante carga calórica, como los néctares y yogur azucarado, evitar comer diario embutidos o productos demasiado procesados.
"Entre más fresco sea el lunch mejor. Tienen que ser alimentos atractivos para los niños, porque si no, no se los van a comer, dos, que sean alimentos acorde a su edad y actividad física, y tres, que sean balanceados.
"Esto quiere decir que incluyan todos los grupos de alimentos que serían carbohidratos, proteínas y un poquito de grasas", sugirió a la hora de pensar en la lonchera.