Sólo en Oaxaca: prefieren censurar arte a restaurar edificios

¿Conservación del patrimonio o doble moral?

Oaxaca.- En el centro histórico de la capital oaxaqueña el arte con estencil y el paste up que muestra la multiculturalidad del estado y la expresión artística local, dañan la imagen urbana y la conservación del patrimonio en los primeros cuadros de la ciudad... pero la construcción de un mega hotel frente a un parque histórico, el aspecto deplorable del Edificio Central de la Facultad de Derecho o los daños hechos con pintas vandálicas en el templo de San Agustín, quedan impunes.

De la capital han emergido muralistas y personajes que con su trabajo han colocado a Oaxaca como cuna de artistas; las imágenes más recientes que fueron difundidas por medios locales, nacionales y que rondaron internacionalmente por las redes sociales, son las de Froy Padilla Aragón, joven artista oaxaqueño que recientemente fue censurado por la Dirección General del Centro Histórico, "por no cumplir los requerimientos en el catálogo de colores".

Los paste up de un Jorge Negrete campeón mundial de futbol y el de una Frida Kahlo fashionista fueron censurados con el anuncio "Pintura no autorizada", sin embargo su presencia en los muros donde están pegadas es mayor a un mes; incluso durante la Guelaguetza cientos de turistas fotografiaron y compartieron las piezas desde su celular.

Una situación idéntica fue la que les ocurrió al colectivo la Piztola: dos de sus murales fueron sancionados en 2016, entre ellas el Mezcalero, obra que incluso estuvo en una exposición en Londres.

Según la Dirección mencionada "la obra incumple los artículos 50, 134 y 135 del Reglamento de Aplicación del Plan Parcial de Conservación del Centro Histórico", los cuales describen el uso de colores en los inmuebles, pero la norma parece arbitraria o sin validez al caminar entre las primeras cuadras del zócalo y percibir los destrozos en la cantera y el grafiti vandálico, por ejemplo en el Edificio Central de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

La situación anterior se repite con el templo de San Agustín, un edificio histórico que corresponde al siglo XVI y que en abril de 2018 fue vandalizada una de sus puertas con un grafiti; aunque horas más tarde fue identificado por usuarios de redes sociales al posible grafitero, hasta el momento continúa sin castigo.

El artículo 172, sobre las funciones de vigilancia de la Dirección, cumple pobremente con las normas de inspección e investigación.

Por otro lado el artículo 36 del mismo Reglamento, que habla de la responsabilidad para procurar la conservación y restauración de los bienes inmuebles y el patrinomonio edificado del centro histórico, deja mucho de que hablar: la mayoría de los 115 inmuebles que fueron dañados por los sismos en septiembre de 2017 continúan débiles y con peligro de colapsar, entre ellas el templo del Patrocinio en la calle Pino Suárez

"No estamos en contra de las diferentes expresiones artísticas, al contrario buscamos que como ciudadanos tengamos la conciencia y responsabilidad de cuidar nuestro centro histórico que es el patrimonio de las y los oaxaqueños, y como autoridad debemos velar por el cuidado de estos espacios", fue la respuesta que dio a un medio local Mercedes Rizo Chongo, directora del Centro Histórico y Patrimonio Edificado.