Oaxaca, en el mapa de trata de personas

Roman Carlos Velasco Roman Carlos Velasco

Oaxaca es "exportador" de víctimas de trata de personas.

Oaxaqueños víctimas de tratas de personas son trasladados, mediante engaños, uso de la fuerza, enamoramiento, falsas promesas de empleo o fraudes  a estados como Baja California, Sonora, Sinaloa, Ciudad de México o inclusive Estados Unidos.

Lo anterior de acuerdo al estudio trata de personas en México del organismo Hispanics in Philanthropy (HIP), que señala que existen 19 entidades de la República donde hay casos de origen, tránsito y destino de víctimas de trata de personas.

El análisis destaca que los usos y costumbres de las comunidades indígenas, así como las prácticas culturales en la región Sur, donde ubica a Oaxaca, ha naturalizada conductas que no permiten identificar la trata de personas.

Comunidades indígenas, indefensas

Las comunidades indígenas que trabajan en condiciones laborales abusivas, muchas de ellas sometidas, no logra ser identificadas. La violación a sus derechos humanos ha sido sistemática desde su nacimiento, por lo que una vez que caen en situación de trata para trabajo forzoso, no logran identificarlo.

El ejemplo más claro es la explotación laboral en los campos agrícolas, personas en servidumbre forzada, así como para la venta de productos en zonas turísticas, y el servicio doméstico.

Cabe resaltar que en una migración cíclica de períodos de cada seis meses, un aproximado de  792 mil 605 oaxaqueños se ven obligadas a migrar, de acuerdo al documento Programa Estatal de Migrantes 2014-2016, estos están propensos a ser víctimas de la trata de personas.

En estados como Oaxaca, donde la marginación y la pobreza son marcadas hace que la población sea más proclive a caer en algún engaño vinculado con la trata de personas, la publicación señala que en los estados del Sur, al ser turísticos, tratan de tener una buena imagen, haciendo que este delito sea invisible.

"En Yucatán, Oaxaca y Chiapas existe una presencia de trata de personas en el ámbito privado (servicio doméstico, construcción, venta de artesanías, zonas turísticas, etc) lo que dificulta la detección y el oportuno rescate de las víctimas.