¡Así Oaxaca!, amagan con cerrar calles por boletos de concierto

Entradas, ¿agotadas o escondidas?

En fila más de 300 personas. Las horas pasan, pero la reja cerrada con un letrero de “Boletos agotados”, no aleja a nadie. ¡Queremos boletos! ¡queremos boletos!

El reloj sigue su curso. Al interior del Teatro Juárez el movimiento denota nerviosismo, afuera enojo de quienes esperan obtener un acceso para el concierto sinfónico de Los Ángeles Azules.

La fila dobla la calle. Nadie se mueve a pesar de la insistencia de los trabajadores que de vez en vez salen a explicar que desde el pasado miércoles durante la venta, habían sido repartidos todos.

La Secretaría de las Culturas del Gobierno de Oaxaca, había establecido el 18 de julio para la venta y el 20 para el reparto de las entradas gratuitas. Así ocurrió en el caso de los otros conciertos programados para las fiestas de la Guelaguetza: en el Teatro Macedonio Alcalá los correspondientes a Lila Downs y en el Álvaro Carrillo los de Rock en tu Idioma.

Juan había llegado desde las ocho de la mañana. Estaba preparado para una larga espera y no se retiraría hasta obtener sus boletos. Se colocó al frente para ser el portavoz de las inconformidades.

 

Aquí dice que no hay boletos pero eso no es cierto. Ellos establecen las reglas y luego ellos mismos las quebrantan. De aquí no nos movemos si no nos dan boletos.

 

Su poder de convencimiento fue tal que las personas en fila no se movieron ni un centímetro para abdicar en su objetivo.

Más transeúntes se sumaron a la fila y a la voz de presión que terminó por la liberación de más boletos para apaciguar los ánimos.

De manera inexplicable, al menos otros 200 accesos “agotados” fueron repartidos entre el público que comenzaba a organizarse para bloquear las calles.

El 19 de julio, la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta) a través de un comunicado informó que debido a la gran demanda de boletos, éstos fueron vendidos en su totalidad para las secciones “A” y “B”.

En el caso de los boletos para acceso gratuito (Secciones “C” y “D”) que serían repartidos el viernes, quedaron agotados “ya que fueron otorgados a las personas que aún se encontraban en las largas filas de la taquilla del teatro Juárez”.

La suspicacia no se hizo esperar.