Fragilidad de monstruo llega a Oaxaca

La artista oaxaqueña Isabel Sánchez compartirá esta noche sus creaciones, en el MACO

Fragmentos del universo onírico, piezas relacionadas con mitos, leyendas y paisajes infantiles visitados desde un ojo maduro y con la experiencia que le ha llevado a perfeccionar su técnica, la artista Isabel Sánchez comparte su obra a partir de esta noche en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) en la exposición Fragilidad de monstruo.

Conocida por una obra íntima que explora a partir de la cerámica la relación del cuerpo y la materia tanto sensorial y físicamente, la artista oaxaqueña sugiere los límites de cuerpo en un constante juego entre lo imaginario y las ficciones que el subconsciente deriva.

Isabel Sánchez presenta un cuerpo de obra extenso, que da cuenta de las experiencia que ha adquirido en más de una década de trabajo en esta técnica, cerámica a alta temperatura. Pequeñas instalaciones en tres salas del MACO podrán servir de territorio para explorar a cada visitante.

Una invitación a sumergirse en los sueños, contradicciones, dulzuras, franquezas, revelaciones y búsquedas personales. Sus conocidos personajes que oscilan entre la ingenuidad y la candidez, así como aquellos que se manifiestan en otras frecuencias conforman estas instalaciones que sugieren reminiscencias.

En entrevista, Isabel Sánchez remarca que algunas de las piezas simbolizan esos primeros encuentros de cualquier familia mexicana con la cerámica, tanto a los acercamientos de niñez con piezas utilitarias como esos dulceros o artículos ornamentales que decoraban la casa de alguna tía o abuela.

"Está manifiesta la idea de la casa, juego con las escalas, vemos a personajes enmascarados y a personalidades diferentes que nos remiten a los primeros contactos con la cerámica. Algunas piezas están basadas en los mitos griegos, personajes fantásticos y seres míticos".

Fragilidad de monstruo

En el texto de sala se da cuenta de que esta exposición la artista pone de manifiesto la destreza técnica que ha adquirido en los últimos años: "presenta como territorio temático una revelación, el comercio recíproco que hay entre dos orbes que se manifiestan confrontados entre sí mismos, el de lo doméstico y el de lo fabuloso".

Los personajes que pueblan las salas del MACO comparten una identidad primordial, aluden a pulsos extraídos de narraciones infantiles. Pero al contrario de la dimensión edulcorada con la que se han destilado las últimas versiones, éstos poseen rasgos de identidad que se desdoblan hacia su interior, son profundos y empáticos.