Calzada de las Lágrimas, la vialidad que se construyó con la penitencia de presidiarios en Oaxaca

OAXACA DE JUÁREZ, Oax.- Muchos son los espacios en la capital de Oaxaca, cuya importancia quizá pasa desapercibida para quienes aquí viven y que valen la pena recorrer, porque en sus entrañas guardan memorias que dan cuenta de la historia de esta entidad, cuna de ilustres.

Pablo y Jaime están de paso por la capital; ellos vienen desde San Pedro Yólox y de pronto les llamó la atención que un grupo de personas observaba y hablaba de lo que para ellos era solo una “estatua”.

La curiosidad los llevó a acercarse y mantenerse pendientes de lo que alguien hablaba al respecto; era el cronista de la ciudad Jorge Bueno Sánchez, quien daba referencia de la importancia que tiene el obelisco erigido en honor a don Porfirio Díaz, en la calzada que también lleva su nombre.

Historia desconocida

Para ellos, pasar en esa avenida es común cuando vienen a la ciudad y tienen que hacer trámites en la zona; pero al igual que el resto de los presentes, no se imaginaron la relevancia que para la historia de la entidad tiene ese espacio y la vía tan transitada en la capital.

“Yo vengo cada 15 días, aquí paso y veo las aguilitas; pero de verdad, qué desinteresado es uno, deberíamos saber nuestra historia, he visto la fuente de la Ocho Regiones y pensaba que era todo lo importante que hay aquí”, confiesa Pablo.

Su caso no es único; Guillermina Carreón, transeúnte de la zona, se confiesa ignorante de los hechos y causas que motivaron no sólo la colocación de ese monolito, sino incluso la fuente que se ubica en el cruce de Porfirio Díaz y Heroica Escuela Naval Militar.

“Da pena enterarse a estas alturas porque los que vivimos aquí debemos conocer más nuestro estado, la ciudad, lo que tenemos; si no, cómo lo presumimos con las visitas”, expresó.

Una calzada histórica

"La Calzada Porfirio Díaz era un pequeño camino que nadie quería transitar hacia la entonces Hacienda de Aguilera; la inseguridad en esos tiempos también existía y la gente procuraba transitar por la otrora Calzada Libertad hoy García Vigil, hasta lo que hoy se conoce como José López Alavez", nos platica el cronista Bueno Sánchez.

"En 1891, Martín González, entonces gobernador, puso atención al tema y utilizó a los presos de la Cárcel de Santa Catalina de Siena para realizar los pesados trabajos; estos eran reos que habían caído por situaciones simples como beber en la vía pública, ser bebedores consuetudinarios y jugar barajas, a quienes imponían 20 días de cárcel", expuso el cronista.

“El entonces jefe policiaco duplicaba la sanción, causando con ello el dolor y lágrimas de los presidiarios, por lo que el pueblo denominó a la vía como Calzada de las Lágrimas, donde se coloca el primer monumento al Soldado de la Patria, don Porfirio Díaz y donde se estampan las fechas relevantes del porfiriato: la de su nacimiento, la del triunfo en Miahuatlán, la de la toma de la capital de Puebla y la toma de la Ciudad de México”, comentó.

La Calzada Porfirio Díaz, además de ser hoy, una zona de alto movimiento comercial, es un área que el turismo debe darse la oportunidad de recorrer su tramo a pie. Actualmente, los visitantes solo conocen de forma breve en su paseo en los tranvías turísticos, únicamente la Fuente de las Ocho Regiones, pues poco abundan acerca del obelisco, de la Fuente de los Platos y de la historia de la arteria que conecta a la zona norte con el centro de la capital.

Fortalecer nuestra identidad

La Fuente de los Platos es la que se encuentra ubicada entre el monumento a don Porfirio Díaz y la Ex Hacienda, justo donde cruzan la Calzada con Heroica Escuela Naval Militar. Ella también tiene su historia, pues fue la primera que se colocó hace 150 años en el Jardín de la Constitución y que al ser relevada por lo que hoy conocemos como Quiosco del Zócalo, la trasladaron a ese espacio donde ha sido testigo mudo del devenir de la zona.

"Ampliar la difusión de lo que tiene Oaxaca, entre propios y extraños, es una oportunidad para revivir la historia de esta enorme ciudad, saber de nuestros orígenes y fortalecer nuestra identidad; de ahí la importancia de dar a conocer zonas y monumentos que guardan la esencia de esta enorme entidad", puntualizó el cronista.

En tanto, Pablo y Jaime hicieron turismo en su estado y volvieron a su tierra con nuevos conocimientos sobre la enorme ciudad que cada 15 días los ve llegar, la capital del estado al que pertenecen.