San Antonino Castillo Velasco, Oaxaca, defiende su territorio y dice ¡no! a minera canadiense

Impiden cualquier trabajo de exploración y explotación minera
MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

Tierras de alta calidad agrícola, resultarían afectadas

SAN ANTONINO CASTILLO VELASCO, Ocotlán, Oaxaca.- Ante la intención de la compañía canadiense Fortuna Silver Mines de obtener una nueva concesión, esta comunidad zapoteca del Valle de Ocotlán ha comenzado a informarse y a organizarse para impedir cualquier trabajo de exploración y explotación minera en su territorio.

Pues una gran parte de su superficie, donde se encuentran grandes extensiones de tierra dedicadas a la agricultura, quedaría dentro del polígono de la mina.

Además, afectaría todas las obras de captación de agua de lluvia que ha desarrollado la Coordinadora de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa del Agua (Copuda) durante más de una década, para mantener el nivel de los mantos acuíferos y con esto, poder enfrentar la sequía registrada en los últimos años.

Las afectaciones

“Después de conocer la información, empezamos a organizarnos porque no vamos a permitir la entrada de la minera. Las minas solamente causan muertes”, aseveró la representante de la Copuda en la comunidad, María de los Ángeles Santiago Sánchez.

La activista dijo que los detalles de la nueva concesión de Fortuna Silver Mines, especialmente el plano del polígono de la mina, ha causado una enorme preocupación en la comunidad, porque una gran parte del casco quedaría en su interior.

“Con esto, una gran parte de nuestro territorio quedaría dentro de la mina. Eso, no es posible”, asentó.

Aparte de esto, observó que la comunidad ha comenzado a manifestar su desacuerdo, por las futuras afectaciones al medioambiente.

“Una mina es mortal para el medioambiente. Contamina todo: el aire, el agua, la tierra, todo”, asentó.

Destacó que San Antonino Castillo Velasco ha conocido todos los perjuicios provocados en el municipio vecino de San José del Progreso por la explotación de la mina La Trinidad, propiedad de Fortuna Silver Mines.

“Ya conocemos lo que pasa con el vecino de enfrente; además del gran conflicto social, ha causado daños a los terrenos, en los habitantes y en los trabajadores. Eso, no queremos aquí”, señaló.

Acabaría producción agrícola

Resaltó que la nueva concesión a Fortuna Silver Mines acabaría con la producción agrícola de la comunidad, porque la mayoría de sus habitantes se dedican a esta actividad.

“Somos productores de maíz, hortalizas y flores. Con la mina, todo se acabaría”, remarcó.

Independientemente de esto, subrayó que la llegada de la mina perjudicaría las obras de captación de agua de lluvia, entre retenes, ollas y pozos de absorción, para la recuperación de los mantos acuíferos.

“No necesitamos ser científicos para advertir que la exploración y explotación de la mina acabaría con todo lo que hemos logrado. Esos trabajos, cortarían las venas a la madre tierra”, añadió.

Ante esto, dijo que la Copuda ha comenzado a organizarse en sus 16 comunidades para detener esta amenaza en sus territorios.

“Ya estamos hablando y viendo qué vamos a hacer, cómo actuar, por qué decimos no a la minera. Necesitamos estar alertas y unidos”, apuntó.

"Sería una gran desgracia"

Un campesino de la comunidad, Isauro Hernández González, manifestó su total oposición a la entrega de la nueva concesión a Fortuna Silver Mines, porque afectaría las tierras agrícolas, una parte del casco de la población, las obras de captación de agua de lluvia y hasta el tradicional baratillo.

“Por lo que he visto en el plano, el polígono abarcaría una gran parte de San Antonino Castillo Velasco, llegaría de San Juan Chilateca, seguiría por el Camino Real a Tlacolula, después a Santa Lucía Ocotlán, San Dionisio Ocotlán y de aquí a Santiago Apóstol, el pueblo vecino”, agregó.

Además, mencionó que la mina originaría el desplazamiento del tradicional baratillo de cada viernes y el nuevo mercado de abasto, así como del núcleo poblacional.

“Sería un gran desastre para la comunidad. Es prácticamente todo el casco de la población”, anotó.

También, observó que la mina causaría un gran daño a las decenas de hectáreas dedicadas a la agricultura.

Piden consulta libre e informada

“Son tierras de buena calidad, donde se siembra maíz, frijol, flores, col, pepino, cebolla, rábanos y muchas cosas más. Lo grave es que nos dejarían sin nuestro sustento”, refirió.

El agricultor dijo que la comunidad, además de organizarse para impedir el ingreso de Fortuna Silver Mines, recurrirá al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para garantizar su derecho a una consulta libre, previa e informada, y con esto, manifestar su rechazo formal al proyecto minero.

“Todos los procedimientos legales están en nuestro favor, nadie nos ha consultado para saber si estamos de acuerdo o no”, terminó.

La nueva concesión

A principios de este año, Fortuna Silver Mines requirió a la Secretaría de Economía (SE) la entrega de una nueva concesión denominada Monte Albán IV, que abarca una superficie de 10 mil hectáreas, sobre los cuatro municipios más grandes del Valle de Ocotlán, entre estos, Ocotlán de Morelos, San Antonino Castillo Velasco, Santiago Apóstol y Asunción Ocotlán.

Aunque, también ocupa alguna parte del territorio de los municipios de San Juan Chilateca, Santa Ana Zegache, Santa Lucía Ocotlán, San Pedro Apóstol y Magdalena Ocotlán.