Mixtepec echa a la mina, pueblo mixteco de Oaxaca prefirió salud para su gente

Ultimátum a trabajadores del mineral
MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

Oliva Rafaela Hernández López, agente municipal suplente de Los Tejocotes, con las muestras del antimonio.

LOMA REYES ALMACÉN, San Juan Mixtepec, Oax.- Ante el ultimátum que giró este pueblo mixteco para su retiro en un plazo de 15 días, trabajadores y ejecutivos de la Compañía Nacional de Minerales y Metales, S. A. de C. V, abandonaron por completo el miércoles pasado la antigua mina de antimonio ubicada en esta población y que ayudó a ganar a los Estados Unidos la Segunda Guerra Mundial en la década de los cuarenta

 

En algunos túneles de la mina, la compañía relizó trabajos de exploración. FOTO: Mario Jiménez Leyva

 

En los alrededores del yacimiento, que comparten esta comunidad y Los Tejocotes, los mineros dejaron evidencias de su trabajo de exploración en los túneles, por las decenas de toneladas de tierra removidas, el campamento, pila y las latas de aceite de la maquinaria que utilizaron durante más de dos meses.

A mediados de febrero pasado, aprovechando una concesión otorgada por la Secretaría de Economía (SE) del gobierno federal, la empresa llegó sin avisar a las autoridades municipal y agraria, sobre su presencia en el lugar para reiniciar la extracción del mineral, a pesar de estar en tierras comunales.

Como era de esperarse, los habitantes se inconformaron porque la autorización no se sujetó al proceso de consulta y consentimiento libre, previo e informado, como dispone la Constitución Política federal, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de Naciones Unidas para los Derechos de los Pueblos Indígenas.
 

Expoliación histórica

Aunque también, por el saldo perjudicial que dejó la explotación en los años 40, debido a la muerte de decenas de trabajadores por tuberculosis y silicosis, y porque la mina, operada en ese entonces por la Compañía Minera de Oaxaca S.A., filial de la Texas Mining & Smelting Division of National Lead Co., fue la única en enriquecerse por la explotación del antimonio durante el conflicto bélico.

 

Los minerales se aprecian en las piedras que se encuentran cerca de la mina. FOTO: Mario Jiménez Leyva

 

A causa de esto, a principios de este mes, el día 6, las autoridades municipales y agrarias, agentes municipales y de policía, así como representantes de núcleos agrarios, realizaron una asamblea en Los Tejocotes, a la que invitaron a los ejecutivos de la Compañía Nacional de Minerales y Metales, S. A. de C. V.

Ahí, se les hizo saber que la comunidad había determinado, en asamblea general realizada el 29 de abril pasado, no permitir el ingreso a esa empresa ni a cualquier otra a explotar la mina.

 

Parte del campamento que dejó la empresa en los alrededores de la mina. FOTO: Mario Jiménez Leyva

 

El gerente Alejandro Villarreal Galindo intentó convencer a las autoridades municipales y agrarias, así como a los demás representantes, sobre las bondades de la explotación de la mina, porque originaría prosperidad al crear fuentes de empleo y con esto, ya no habría necesidades de migrar a los Estados Unidos.


 

No hubo consulta

Sin embargo, la respuesta fue un rotundo no. La decisión fue respaldada por el presidente municipal, Antonio Gómez Bautista y por el presidente del Comisariado de Bienes Comunales, Hilario Nicólas Ramos Salazar, porque el pueblo no fue consultado y debido a la contaminación que originaría al medio ambiente.

Ante esto, la asamblea a la compañía a que retirara su maquinaria y su personal en un plazo de 15 días. Además, convino no entablar una nueva plática o diálogo con los ejecutivos de la compañía, porque el acuerdo estaba tomado.

De este modo, la Compañía Nacional de Minerales y Metales, S. A. de C. V. no tuvo otra opción y debió desalojar las inmediaciones de la mina.

 

Los habitantes de San Juan Mixtepec se dedican por completo a la agricultura. FOTO: Mario Jiménez Leyva

 

Contaminación sin beneficio

 

"No queremos la minería porque contamina el suelo, el agua, el medio ambiente. Esa, es la experiencia que se tiene de los años 40, que no dejó ningún beneficio económico al pueblo. Al contrario, muchas familias se quedaron desamparadas porque murieron bastantes trabajadores por enfermedad, cuando tenían entre 35 a 40 años.

Uno de los principales túneles de la mina. FOTO: Mario Jiménez Leyva

 

La empresa ofreció beneficios para el pueblo, con fuentes de empleos, pero ese desarrollo no lo queremos. Por eso, los habitantes de esta comunidad y de Los Tejocotes no aceptaron trabajar como mano de obra y tuvieron que traer de otros lugares, porque conocen el riesgo y recuerdan la triste historia de muerte por daños a la salud. Además no nos consultaron, ni pidieron permiso.

Nuestra determinación es definitiva, no hay marcha atrás”: Antonio Gómez Bautista, presidente municipal.