Pediatría, el mayor descuido en el Hospital Civil de Oaxaca

NADIA ALTAMIRANONADIA ALTAMIRANO

En un espacio reducido y con limitantes de insumos y equipo, así opera la UCIN del Hospital Valdivieso.

La falta de insumos, material y medicamentos que arrastra el Hospital General doctor Aurelio Valdivieso es más notoria en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), donde el personal lo ha evidenciado por escrito a través de diversos oficios al encargado de la dirección, Ernesto Garzón Sánchez.

Entre los faltantes se encuentran juegos de mangos de laringoscopio estándar con hojas miller tamaño 00,0,1 que son parte del carro rojo que "prestó el área de tococirugía" y se debe devolver en los próximos 15 días, necesario para la atención en caso de un paro respiratorio.

Faltan también catéteres de inserción percutánea, necesarios para la infusión de medicamentos compatibles únicamente por vía central a recién nacidos portadores de patologías de amplía complejidad o una línea venosa central para el manejo y administración de alimentación parental.

Entre la lista de medicamentos que no se han adquirido están el meropenem de 1 gramo; vancomicina de 500 miligramos; ampicilina o dicloxacilina o teofilina elixir y surfactante, además de equipos de hemotec con volumen medido o carro rojo, ya que el que se tiene fue prestado por el área de obstetricia.

Servicio sin acreditación

La situación, denunció la jefa del servicio de UCIN, Graciela Venegas Enríquez, se hizo más compleja desde que en el 2016 el área perdió la acreditación ante el Sistema Nacional de Acreditación de Establecimientos de Salud, el cual depende de la Subsecretaría de Integración y Desarrollo del Sector Salud Federal, pero se agudizó en este año.

El mayor gasto para la adquisición de insumos y medicamentos lo absorben familiares de recién nacidos prematuros que tienen una estancia promedio superior a los 50 días.

“Nacen prematuros extremos, pesando 700 gramos, a las 26 o 27 semanas de gestación”, y en el 2017 ingresaron a la UCIN 154 infantes, de los cuales fallecieron 24, principalmente por choque séptico o sepsis neonatal.

Si la acreditación se perdió en el servicio de UCIN es precisamente por “la falta de infraestructura y equipo en condiciones favorables, ya que el que actualmente se tiene pasa de su vida media y no es funcional”.

Desde hace casi dos años que inició la remodelación del área, ésta opera de manera provisional en la sala de escolares y la primera de oncología pediátrica, espacios reducidos donde además se enfrentan diversas deficiencias como la carencia de sanitarios o lavamanos adecuados para el personal.