Falta de legislación en Oaxaca provoca uso indiscriminado de clembuterol

La engorda de ganado vacuno con clembuterol en Oaxaca es un riesgo que escapa de las autoridades. El representante del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) en la entidad, Anuar García López, reconoció que las revisiones se hacen a voluntad de los engordadores.

Además, los rastros que no están registrados ante Senasica escapan de las inspecciones que se realizan principalmente para detectar la tuberculosis bovina.

Si ese servicio que depende de la Sagarpa tiene registrados 10 rastros, García López estimó que en total debe haber 50 mataderos, en su mayoría clandestinos, donde la actividad se realiza sin ninguna supervisión.

En cuanto a engordadores de ganado, las cifras son similares. Oficialmente están registrados 12 que se localizan en la región del Istmo y la Cuenca del Papaloapam, pero en total podrían ser hasta 50, por el subregistro de los que operan sin inspección alguna.

Manejo ilegal

García López admitió que en Oaxaca hay un manejo ilegal de clembuterol para la engorda de ganado vacuno, a pesar de que su comercialización está prohibida, pero el que se encuentra en el mercado negro proviene principalmente de Centroamérica.

“Es un antiasmático que se utiliza con fines terapéuticos y no para engorda, porque a nivel celular tiene un efecto de retención de mayor cantidad de agua y nitrógeno, lo que para los supuestos engordadores de ganado les conviene porque los animales ganan más peso en menor tiempo”, explicó.

El efecto logrado sustenta “una forma de hacer negocio, con menor inversión”, a pesar de que éste fármaco está prohibido para esos fines.

“La gente que lo utiliza en las dietas de sus animales no lo reporta, es un acto irresponsable porque causa daño en la salud humana”, refirió.

Tan sólo un gramo de clembuterol puede alcanzar para una tonelada de alimento, acortando en un 20 por ciento el tiempo de crecimiento de un animal antes de ser sacrificado para su consumo.

A solicitud

Si a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) le compete hacer muestreos a través del Senasica éstos son parte del programa de proveedor confiable y libre de clembuterol, pero sólo a iniciativa de los solicitantes.

Además “no podemos detectar como tal, en la orina o en la sangre de los animales, la presencia de clembuterol, eso le corresponde a la Secretaría de Salud”.

El problema, desde su punto de vista, radica en la falta de conciencia de engordadores y tablajeros en el uso de una sustancia prohibida que incrementa el rendimiento del ganado.

En la medida que quienes consumen carne de res exijan a sus expendedores un sello de la Secretaría de Salud que garantice que la carne está libre de clembuterol, ésta a su vez tendría mecanismos de vigilancia más eficientes.