#OrgulloOaxaqueño La madera de Casa Verde, forma responsable de aprovechar los bosques de Oaxaca

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Giovanna Martínez Giovanna Martínez

En Oaxaca hay talento. Con 30 años de edad, Jair Millán es empresario y emprendedor; cinco años atrás, en una habitación de 3 metros cúbicos, nació su más grande proyecto: una empresa dedicada a la elaboración de muebles de madera que proviene de bosques responsablemente manejados por organizaciones comunitarias en Oaxaca.


Jair egresó de la carrera de Ingeniería en Diseño en la Universidad Tecnológica de la Mixteca (UTM), en el 2012, tenía 25 años de edad. Se separó de todo lo que conocía, de las comodidades y la tecnología para internarse en una fábrica comunitaria de muebles que se encuentra en Ixtlán de Juárez, en la Sierra Norte de Oaxaca.


Ahí se encerró más de 12 horas al día, los siete días del año, con tal de aprender todo acerca de diseño, madera, acabados, texturas, producción, y crear su empresa desde una computadora; empresa que hoy ha rebasado las fronteras de Oaxaca y el país.

En el año 2013 nació Casa Verde, empresa que se dedica a la elaboración de muebles con madera que proviene de los bosques de comunidades que realizan trabajos de conservación; agregándole a cada diseño un plus, ser responsables con el medio ambiente.

Aquel proyecto recién nacido, inició con tres personas, un herrero, un ingeniero y Jair. Ocho meses después, la plantilla laboral aumentó a 28 personas, la empresa se volvió cada vez más sólida.


Jair tuvo altibajos, no todas las empresas comienzan con el pie derecho, hay caídas, pero su fundador tuvo la entereza de salir adelante; él narra para Noticias Voz e Imagen que en algún momento de su carrera no pudo pagar la nómina de sus trabajadores.



Lejos de abandonar el proyecto y con los valores que sus padres le habían inculcado hizo frente a la adversidad y salió triunfante; “Sí hubo cosas difíciles y fue la única vez que me paso algo así”, dice.


Las envidias no se hicieron esperar y cuando más sólida se volvía la empresa, se quisieron aprovechar triplicando el costo de la renta dónde estaban asentada su fábrica, sus máquinas y sus herramientas de trabajo.



En este punto, Jair tuvo que preguntarse a sí mismo si valdría la pena continuar el proyecto, pero “cuando tienes el aserrín metido en las venas, ya es difícil sacarlo”, asegura, por lo que decidió no darse por vencido y buscó otro espacio para trasladar su fábrica.


De esa fecha en adelante, Casa Verde creció y la primera tienda se inauguró en su primera sede en la calle de  Pino Suárez en centro de Oaxaca, en 2015; para el 2016 se cambiaron a Tinoco y Palacios; otra sucursal se inauguró en la colonia Reforma y de ahí con la ayuda de los medios electrónicos, ha vendido muebles no sólo al interior de la república, sino también en el  extranjero.



En el 2017 obtuvo la certificación “Cadena de Custodia” que otorga el Forest Stewardship Council (FSC); dónde la madera que proviene de bosques certificados se transforma de manera responsable, el sello FSC se convierte en una garantía para el comprador, para el cliente que sabe que su decisión de compra impacta y tiene valor.

Experiencia y juventud, se confabulan en Casa Verde, Jair y su equipo han logrado trascender, muestra de que en Oaxaca hay madera de calidad, sólo hace falta transformarla.