Rivalizan bomberos y piperos por vender agua en Pochutla, Oaxaca

Los bomberos enfrentan dificultades permanentes por falta de apoyos de parte de autoridades y, con venta de agua, apoyan obtención de recursos

SAN PEDRO POCHUTLA.- Además de la falta de apoyo gubernamental, ausencia de incentivos económicos por la labor que desempeñan, carencias en equipamiento y combustible; ahora el Honorable Cuerpo de Bomberos “El Pochutleco”, tiene que lidiar con la codicia de los piperos de Pochutla.

A poco más de cuatro años de su creación por parte de un grupo de ciudadanos de esta municipalidad, y a pesar de que desde entonces ha probado su utilidad en servicios de emergencia a la comunidad, los bomberos de Pochutla realizan su labor en condiciones adversas, en una improvisada y maltrecha estación y con el dilema cotidiano de encontrar la forma de subsanar sus necesidades para seguir prestando su apoyo ante cualquier eventualidad.

Venta de agua genera discordia

Ante la falta de solvencia para cubrir gastos como compra de combustible y mantenimiento de las dos ambulancias y pipa con las que cuentan, los apagafuegos han optado por allegarse de algunos recursos por medio de la venta de agua, por lo que de forma esporádica la gente de comunidades y barrios que padece por falta del vital líquido los busca para abastecer sus tanques y tinacos.

Aunque la venta de agua no es algo que realicen de forma frecuente –dada la cantidad de emergencias que cubren por incendios y accidentes- ello ha despertado el enojo y la rivalidad de un grupo de prestadores de servicios que dicen ser integrantes de la Unión de Piperos de San Pedro Pochutla, quienes alegando que “los bomberos les quitan clientes”, tratan de impedir a toda costa que la agrupación expenda agua.

Tratan de retener pipa a bomberos

Según lo que señalan los apaga fuegos, a pesar de que han tratado de explicar a los piperos que las ganancias de dicha venta sirven para adquirir combustible y mantener en buenas condiciones las unidades, éstos se muestran renuentes y el pasado jueves llegaron al punto de intentar retener la pipa de los rescatistas en un entronque de la comunidad El Vigía, justo cuando regresaban de surtir de líquido a pobladores de la zona.

Piperos, sin regulación

La actividad de venta de agua a través de cisternas móviles carece de regulación en este municipio. Con alrededor de una veintena de unidades habilitadas para almacenar 3 mil 500, 5 mil o hasta 10 mil litros, la comercialización de agua se ha convertido desde hace años en un jugoso negocio ante la falta de un suministro de agua eficiente por parte de autoridades, sobre todo en época de sequía.

Los piperos venden el líquido a precios exorbitantes que nadie vigila o norma.

Los bomberos sostienen que desde el pasado mes de junio la administración municipal dejó de sufragar el sueldo de ocho voluntarios, mientras que en Tonameca, donde los apoyaban cada que requerían de sus servicios, ocurrió lo mismo desde el mes de octubre.