“Queman” heladas tomate en Magdalena Peñasco, Oaxaca

EMILIO MORALES PACHECOEMILIO MORALES PACHECO

Poco tomate se puede cosechar después de las heladas

MAGDALENA PEÑASCO, Oax.- Las heladas y las bajas temperaturas que se han presentado a finales de diciembre y los primeros días del año han causado severas pérdidas a la producción agrícola bajo invernadero, especialmente el tomate de la variedad Cid.

Casi todos quienes apostaron a la siembra y cosecha de este fruto en ambiente controlado, tanto en la cabecera municipal de Magdalena Penasco, como en las agencias, sufrieron severas pérdidas que se estiman en casi los dos millones de pesos.

Según especialistas, las plantas de los invernaderos llegaron al punto de congelación con temperaturas de dos grados centígrados y las heladas registradas desde los primeros días de diciembre del año pasado.

Aunque también el frío y las heladas causaron estropicios en cultivos de hortaliza y plantas de jardines.

“Prácticamente todo se perdió, poco se pudo cosechar”, explicó el tesorero de la Sociedad Cooperativa Tlacotocapan Productores del Campo, Basilio Ortiz Pérez.

Esta organización, ubicada en la cabecera municipal, tenía en producción nueve módulos de tomate bajo invernadero, en una superficie de una hectárea.

Entre niebla y una temperatura extrema se encuentra el municipio mixteco de Magdalena Peñasco. FOTO: Emilio Morales

Fruto sin madurar

Pero la primera helada, registrada el 8 de diciembre del 2017 y las bajas temperaturas que aún se sienten en estos días, quemaron la planta y eso evitó que madurara la fruta.

“La planta ya no sirve, quedó dañada desde que cayó el hielo; algunas tienen hojas verdes, pero la fruta ya no madura”, señaló.

De esta manera, las 45 toneladas que pretendían cosechar por cada uno de los nueve módulos, se redujo a 18 toneladas.

“La pérdida es grande, bastante; estamos juntando toda la fruta que sirva, pero no es lo que esperábamos, además, el comprador adquiere solamente calidad”, apuntó.

Con esto, el quebranto económico alcanzó casi el 50 por ciento de los ingresos proyectados por la comercialización de una producción normal, como ha sucedido en otros años.

“Se iba a tener una ganancia de entre 280 a 300 mil pesos por módulo, pero ahora apenas llegamos a los 130 mil pesos. La pérdida supera el millón de pesos”, agregó.

El productor de tomate, Basilio Ortiz y las pérdidas por las heladas. FOTO: Emilio Morales

En estas condiciones están es resto de los productores de tomate en ambiente controlado de la cabecera municipal y de las agencias, sobre todo, Zaragoza Peñasco, que en total suman alrededor de seis hectáreas.

“Es mucho, mucho, lo que se perdió, quizá se llegue a dos millones de pesos”, anotó.

Esperanza

Ante esto, los productores agrícolas están esperan terminar la cosecha de la fruta que pueda servir, para después retirar la planta y sembrar otra vez en el menor tiempo posible.

“Esta planta iba a producir hasta marzo, pero con la helada, tenemos que adelantar la siembra”, indicó.

Para ello, esperan la ayuda de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) o de alguna dependencia del gobierno estatal.

“Ya reportamos a Sagarpa para que nos puedan ayudar con el seguro catastrófico o un subsidio, porque es como un bosque que se quemó y hay que reforestar. No podemos dejar tirados los invernaderos”, anotó.

Doña Rufina Reyes, una campesina, que perdió gran parte de su cosecha. FOTO: Emilio Morales

Testigo de explosión en San Juanico

MAGDALENA PEÑASCO, Oax.- Después de 42 años, Don Clemente Ortiz Zárate regresó a este municipio mixteco del Valle de México, de donde migró en la década de los 70, junto con su esposa, Catalina Miguel, para laborar como empleado en diversas empresas privadas ante la carencia de fuentes de trabajo locales.

“Estoy pensionado por una de las empresas donde trabajé y decidí a regresar, porque este es mi pueblo y me he cansado de la ciudad. Por acá hace bastante frío, pero qué puede hacer uno”, asentó.

Don Clemente, junto con su esposa y uno de sus hermanos, fueron testigos y sobrevivientes de la explosión de una planta de almacenamiento y distribución de gas de Petróleos Mexicanos (Pemex), el 19 de noviembre de 1984, en San Juan Ixhuatepec o San Juanico, Estado de México, donde murieron alrededor de 600 personas.

“Ahí vivíamos, me dieron un crédito e hice una casita. Como a las 5.40 de la mañana oímos una explosión, pensé que era un transformador, pero al abrir una ventana, tres minutos después, la onda de calor casi me quema. Entonces, pensé algo grave está pasando y ya a lo lejos pude ver el flamazo. Le dije a mi esposa, vístete, nos tenemos que ir, le pedí que tomara a los niños y nos fuimos rumbo al cerro. Vimos como pasaban personas casi desnudas y sin zapatos, nosotros por lo menos íbamos con ropa y zapatos. Llegamos hasta la punta del cerro, después bajamos por otro lado, hasta (la estación del Metro) Indios Verdes. Caminamos mucho, pero lo importante era salvar la vida, pues murieron muchas persona”: Clemente Ortiz Zárate, 65 años de edad.