Ayuquila, Oaxaca; de solidarios a damnificados

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

A punto de caer la casa de la señora Analí Cruz Ramírez

SAN JOSÉ AYUQUILA, Oax.- Por acuerdo del Cabildo y de los habitantes, la autoridad municipal decidió suspender las fiestas patrias ante la tragedia ocasionada por el sismo del 7 de septiembre en el Istmo de Tehuantepec y comprar ayuda humanitaria con el dinero que se iba emplear en la celebración, para solidarizarse con los damnificados.

“Ya teníamos planes, pero los suspendimos porque no podíamos estar festejando cuando muchos hermanos estaban sufriendo”, relató el presidente municipal de Ayuquila, Viliulfo Policarpo Huerta Martínez.

Con los 15 mil pesos que se economizaron, el ayuntamiento adquirió víveres, agua, cobijas y colchonetas. Eso, más las aportaciones de los habitantes y de los alumnos de las siete escuelas, se acopiaron cuatro toneladas de diferentes productos.

“Pudimos juntar bastantes cosas, porque la población veía cómo mucha gente estaba sufriendo allá en el Istmo”, señaló.

En una caravana de seis camiones, escoltada por la Policía Estatal, salió el munícipe, regidores y funcionarios, la noche anterior del 19 de septiembre, hacia Santiago Niltepec. Pero, al llegar pasado el mediodía a Jalapa del Marqués, sonó el teléfono celular de la directora del DIF-Municipal, para avisarle de una nueva tragedia.

“Nosotros no sentimos el temblor, pero nos dicen que había muchas afectaciones, que había una persona fallecida y que se había caído parte del templo”, apuntó.

Doña María Cortés León quedó al desamparo tras el fallecimiento de su hija. FOTO: Mario Jiménez

A pesar de esto, la caravana no se detuvo y siguió su camino hasta entregar la ayuda, para después regresar y conocer lo que aquí había pasado.

“Solamente yo regresé; los regidores y demás, entregaron la ayuda casa por casa, nos agradecieron. Después ellos, también volvieron porque aquí teníamos otra tragedia y así de solidarios, pasamos a damnificados”, asentó.

Sedatu se queda corta

Aquí, el terremoto ocasionó afectaciones totales y parciales en 85 viviendas, pero la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) no hizo la verificación en todas. Revisó 54, pero solamente entregó folios en 12.

“Quedaron muchas casas pendientes; queremos que regrese la Sedatu y haga un segundo censo; hay varias casas que tienen bastantes daños, donde no pasaron”, indicó.

Aunque, los damnificados que recibieron su folio no han recibido hasta ahora ninguna ayuda ni la tarjeta de débito del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), para iniciar la reparación o construcción de una nueva vivienda.

“Al principio nos dieron despensas, cobijas y láminas, pero hasta ahí, ya no hemos tenido ningún apoyo más”, refirió.

Una mujer de la tercera edad,entre las ruinas de su vivienda. FOTO: Mario Jiménez

Ante esta situación, las familias afectadas han improvisado viviendas en el patio con palos, plásticos y láminas, para evitar una mayor desgracia.

“Así están como 25 familias, sufriendo ahora por el frío; por eso, queremos que volteen a ver a nuestro pueblo, que de por sí ha estado abandonado”, afirmó.

La única víctima oaxaqueña

SAN JOSÉ AYUQUILA, Oax.- El único fallecimiento en Oaxaca por el terremoto del 19 de septiembre sucedió en el templo católico de este pueblo, donde se encuentra el santuario al Santo Niño de Atocha, con gran veneración en pueblos de la Mixteca oaxaqueña y poblana.

La víctima, Mercedes Rojas Cortés, de 52 años de edad, quien nunca se casó para dedicarse al cuidado de su madre doña María Cortés León, se encontraba orando por las víctimas del sismo del 7 de septiembre, cuando le cayó encima una parte de la cúpula.

“Era muy católica, muy allegada al señor; había ido al templo a pedir a Dios por lo que había pasado antes. Apenas se había ido, fue en unos minutos cuando pasó todo, creo ya no le dio tiempo de salir. Era muy buena, ella me cuidaba, me daba de comer, me cocinaba, me lavaba la ropa. Que Dios la tenga en su santa gloria”: María Cortés León, 80 años de edad.

La cúpula del templo se cayó por el terremoto. FOTO: Mario Jiménez

 

El abandono familiar

SAN JOSÉ AYUQUILA, Oax.- Una joven madre, Analí Cruz Ramírez vive doble desdicha. Primeramente, el temblor la dejó sin un lugar donde vivir y ahora su compañero la abandonó con sus tres hijos.

Cuando aún se encontraba su pareja, Marín Bonilla Nila, 16 años mayor que ella, levantaron una choza o cobertizo de palos y lámina, para habitar.

“Los dos la hicimos cuando estábamos juntos todavía, pero está casi al aire libre, porque no tiene paredes. Le pusimos cobijas y plásticos para que no entrara el frío, mientras podíamos hacer algo mejor con la ayuda del gobierno”, detalló.

Sin embargo, su compañero decidió dejar a la familia de un día para otro, a pesar de las necesidades de techo, alimentación y estudios, especialmente de los tres niños.

“Me afecta mucho esto, ya se agrava mi situación, porque me dejó sin nada; no tengo dinero, ya se me terminó el maíz. Yo como quiera la puedo ir pasando, pero mis hijos no”, añadió.

A pesar de esto, la mujer espera sobreponerse pronto y salir adelante, sin tener que recurrir a su ahora ex compañero.

“Un día envió 200 pesos para sus hijos, pero es cosa de nada. Vendo productos de Avón, pero no gano mucho. Me costará mucho, pero sacaré a mis hijos adelante”, apuntó.