Red de telefonía indígena doblega a telefónicas en Oaxaca

Talea de Castro es pionero en impulso a telefonía indigenista.

Con su propia telefonía celular, 16 comunidades de Oaxaca han demostrado su independencia tecnológica respecto a las grandes compañías de servicio de telefonía móvil.

Su capacidad organizativa les hace superar además la pobreza digital que, con su desinterés, propician las autoridades federales, limitadas a impulsar la conectividad en las zonas de fácil acceso. 

Con el sueño de que las comunidades tuvieran su propio sistema de telefonía celular, hace cinco años nació en Oaxaca un proyecto de telefonía indígena que ha demostrado que este tipo de servicio es valioso, se sustenta en un modelo social en el que organizativamente se comparte la responsabilidad.

“Las comunidades, además de ser dueñas de la red son administradores y reciben el 62 por ciento de las ganancias”, explicó la coordinadora operativa de la telefonía comunitaria de Tecnologías Indígenas de la Comunicación (TIC) A. C, Ruth Orozco.

Fue TIC la organización que logró que hace cuatro años la Secretaría de Comunicaciones y Transportes otorgara un primer permiso experimental para que 21 comunidades usaran software libre.

 

El permiso se utilizó durante dos años y recibieron después la concesión permanente para el uso del espacio radioeléctrico de uso social, el cual permite actualmente a 16 comunidades contar con telefonía celular 2G.

Así, por un pago mensual de 42 pesos se pueden realizar y recibir llamadas locales y mensajes ilimitados. En caso de las llamadas a Estados Unidos el costo es de 18 centavos el minuto; 95 centavos a números fijos y 98 centavos el minuto a números celulares de cualquier compañía, cuando las tarifas de éstas va de los 350 a 500 pesos mensuales.

Villa Talea de Castro, en la Sierra Norte, fue la primera comunidad que inició con la telefonía indígena, pero actualmente se hace un esfuerzo porque se quiten los reflectores de ese referente y que se vea que hay muchas otras comunidades.

Entre ellas están Santa Inés de Zaragoza, Santiago Nuyoó, Santa María Yaviche, San Juan Yaeé, San Ildefonso Villa Alta, San Pedro el Alto o más recientemente Yaguila, de Santa Catarina Lachatao.

Ahora en Villa Talea de Castro se impulsa un centro de investigación utilizando la red que ahí existe para “mejorar esa tecnología sistema” que de manera global reúne a 3 mil usuarios.

“Nosotros podemos hablar con quién queramos, la telefonía es propiedad de la comunidad, los datos, la radio base, la administración es posesión de cada una”, detalló Ruth Orozco.

Con este proyecto de telefonía indígena TIC A.C. ha gabado en el año tres premios: Innovatis, Visionaris y Desafio Google 2017.