Dañó terremoto la cuna de Porfirio Díaz en Oaxaca

Esta es la única escuela, ubicada en un inmueble histórico, que reportó daños

Se le conocía como el Mesón de la Soledad y en su interior, hace 187 años, nació el ex presidente de México Porfirio Díaz. Hoy es una escuela pública cuya fachada han debilitado el tiempo y el sismo del pasado 7 de septiembre.

Es impostergable que se restauren los muros, los pretiles, las pilastras y los elementos ornamentales de una fachada a base de sillares de piedra de cantera labrada color café que se colocó a hueso en esta construcción, ubicada en la calle de Independencia, frente a las escaleras de acceso de la Basílica de La Soledad.

Desde 2014 el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) autorizó un primer permiso para intervenir la fachada. Pero el millón 400 mil pesos que gestionaron directivos de la escuela primaria Gregorio Torres Quintero no fueron suficientes.

“Sólo nos alcanzó para restaurar todos los plafones del interior de la escuela, cambiar el cableado y las lámparas”, explica el director de la escuela, Víctor Manuel Gómez Agüero.

Esa restauración se nota en cada uno de los 12 salones donde estudian 280 infantes, entre ellos el que ocupa el sexto grado, sección A, y donde una placa señala que en esa pieza fue donde nació “el señor general Porfirio Díaz”.

Tienen permiso, dinero no

Mientras despliega los planos del proyecto de restauración de la fachada, cuenta que desde abril, cinco meses antes del sismo reciente, consiguieron una nueva licencia del INAH para intervenir la fachada, pero carecen de recursos. El permiso expira en octubre.

Los trabajos de restauración deben incluir seis ventanas de madera de 1.31 x 2.83 metros y una puerta de madera, con pino de primera, de 1.82 por 4 metros y cuyos detalles deben ser respetados.

Además de los templos católicos y mercados públicos de la zona de monumentos del Centro Histórico que se vieron afectados por el sismo de hace 9 días, ésta es la única escuela que se ubica en un inmueble histórico que reportó daños.

Las afectaciones no alcanzaron el interior del inmueble, si acaso se registraron fisuras, pero precisamente en los dos salones cuyo muro es parte de la facha que alcanza los 24.55 metros de largo y los siete metros de alto.

“Algunos padres y madres creen que hay riesgo, por eso el miércoles una mamá se retiró con su hija y en total faltaron cuatro alumnos, pero como vino Protección Civil a revisar ya saben que no hay riesgo”, explica el profesor de primer grado grupo B, Víctor Manuel González Martínez.

Lo dicho por él coincide con lo que afirma la presidenta del comité de padres y madres de familia, Laura Angélica Mijangos, quien sí considera que las condiciones de la fachada representan un riesgo, porque la cornisa o algunas piezas de cantera pueden desprenderse.