Entre hilos, magia y tradición en Santo Tomás Jalieza

ABDIEL VELASCO ESCUDEROABDIEL VELASCO ESCUDERO

No se tiene fecha exacta, pero se presume que el pueblo fue fundado a la par de Monte Albán

Santo Tomás Jalieza.- Al sur de la ciudad, rumbo a Ocotlán de Morelos, está un sitio donde las manos de artesanos oaxaqueños en conjunto con los hilos, hacen verdadera magia y convierten este elemento en piezas dignas de portar; prácticamente para presumir un pedacito de Oaxaca.

Es Santo Tomás Jalietza, la “ciudad de cinturones”, la tierra donde las manos de artesanos oaxaqueños han logrado impulsar el nombre de su municipio por sus dedicados y hermosos textiles que han sido forjados por generaciones, gracias a la destreza y creatividad de sus artesanos con el telar de cintura.

El nombre de Santo Tomás es en honor a uno de los doce apóstoles, y la localidad guarda en sus calles y casas, la verdadera magia que se une con su talento para lograr grandes piezas a través de los hilos. Imposible en tu visita no ver las casas, las cuales guardan talleres, que desde varios años atrás han puesto el nombre del municipio en alto, y que todos los viernes, se llena de color en su mercado,para ofertar su principal elemento de su vida económica.

Su principal actividad económica: ¡consume lo local! FOTO: Abdiel Velasco

¡Vive Jalietza!

Llegar a Santo Tomás Jalietza no es complicado. La carretera que te conduce a este municipio considerado parte de la Ruta de las Artesanías, está en buenas condiciones. Antes un anuncio te indicará que estás a punto de llegar a la tierra de la magia con hilos, donde estos toman vida y el resultado son hermosas artesanías a base de hilo.

¡Bienvenidos a Santo Tomás Jalietza! Su calle principal te lleva al corazón del municipio. En su centro, encontrarás diversos lugares. Una plaza en completa tranquilidad, un mercado que todos los días, pero en específico los viernes, reúne a decenas de artesanos que ofertan para los turistas, piezas como manteles, centros de mesa, bolsas, chalecos, monederos, pulseras, rebosos, vestidos, huipiles, blusas, gabanes y más.

40 minutos bastan para llegar a Santo Tomás Jalietza

Historia que trasciende

Se desconoce la fecha exacta de su fundación, sin embargo por diversos documentos referidos a otros pueblos, se sabe que en los terrenos en donde hoy se ubica Jalietza, se asentó un pueblo que fue considerado en segunda importancia durante el auge de Monte Albán y, para muestra, está la “Piedra de Letra”.

Pero Santo Tomás Jalietza aún conserva en sus calles, tradición pura. En el corazón de la “ciudad de cinturones”, está su imponente iglesia en honor a Santo Tomas Apóstol, la cual el 21 de diciembre se celebra a su patrón con fuegos pirotécnicos, música, fiesta popular y representación de la danza de la pluma.

Tradición inigualable

Ubicada a escasos 25 kilómetros, y a 40 minutos al sur de la ciudad, Santo Tomás Jalietza es una localidad que también ofrece hermosos paseos por la denominada “Piedra de Letra”, un singular monolito con inscripciones talladas que datan de la época de Monte Albán. La tradición oral habla de la existencia de un mercado mágico en el inframundo, cuya puerta de entrada es esta roca.

¡Visítalo!
Santo Tomás Jalietza.
Carretera Oaxaca-Puerto Ángel
Al sur de la ciudad, 40 minutos aproximadamente.
Destino cercano: Ocotlán de Morelos.

+De

La magia en los hilos que convergen las manos artesanas de Santo Tomás Jalietza, muchos de ellos obtienen su color gracias a diferentes tintes naturales, como el añil, huizache, granada, sábila y toronjil, los cuales dan vida a las piezas que meticulosamente son tejidas y que gradualmente van plasmando coloridos símbolos y grecas prehispánicas, sobre fondos de tersas telas. Toda una magia que vale para posicionar a Oaxaca en el plano local, nacional e internacional.

¿Sabías que?

Santo Tomás Jalietza es una de las localidades que componen la Ruta Mágica de las Artesanías, cuyo sello de la casa es el talento creativo de hombres y mujeres en materia textil, pues a través de los hilos logran grandes piezas como manteles, centros de mesa, bolsas, chalecos, monederos, pulseras, rebosos, vestidos, huipiles, blusas, gabanes y más.