Amatlán, el pueblo que cambió el oro amarillo por el verde en Oaxaca

CARINA PEREZ GARCIACARINA PEREZ GARCIA

La antigua planta de beneficio de los Pueblos Mancomunados hoy es uno de sus atractivos en los recorridos guiados para conocer cómo era la vida del minero, es una de las preferidas por estudiantes.

San Miguel Amatlán, Ixtlán.- Ejemplo de la consciencia por el medio ambiente, el cuidado, conservación y preservación de su riqueza, los habitantes de este municipio serrano continúan en el la promoción de su legado. La historia, tradiciones y vestigios son celosamente custodiados por los amatecos.

En esta comunidad perteneciente a los Pueblos Mancomunados de la sierra norte, se puede conocer en especial una ruta que demuestra cómo y por qué eligieron cambiar el oro amarillo por el oro verde, en el tenor de cambiar la minería por el ecoturismo. En entrevista -la cual se realiza a lo largo de la caminata- guía en recorrido el sindico municipal, Alfredo López.

"Fue en la época de los españoles quienes llegaron a explotar oro y plata que las minas tuvieron su mayor actividad, había esclavitud, ahora sólo quedan los vestigios de muchos lugares en los que por los ancestros nos cuentan que había mucha bonanza, extrajeron oro y plata durante muchos años".

Mientras ofrece un recorrido por las antiguas instalaciones de la planta de beneficio de los Pueblos Mancomunados, hoy destinada al turismo, Alfredo López da cuenta de los procesos por los que pasaba la piedra para la extracción del mineral. En la ruta La vida del minero, los guías de la comunidad cuentan cómo eran estos procesos en la actualidad.

Alfredo López Martínez, sindico municipal, explica cómo cambiaron el oro amarillo por el otro blanco para preservar su medio ambiente. FOTO: Carina Pérez

"Tras la explotación delos españoles, la cual se acabó en 1944 porque cuentan que un día el río se llevó todo, hubo inundaciones y acabaron con las haciendas mineras, nosotros intentamos recuperar el oficio de la minería. Pueblos Mancomunados invirtió en la planta -de la que ahora sólo quedan vestigios- para beneficiarnos todos, pero nos desencantamos porque le estábamos haciendo daño a la naturaleza".

Continúa: "Es que nos dimos cuenta a tiempo, creemos, no podíamos acabar con lo que se nos dio. Ahora sólo ofrecemos recorridos al interior de la planta y, en otras rutas, por el camino real para recorrer las antiguas ex haciendas dedicadas a la minería. Los españoles aportaron mucha de su tecnología a la zona, ellos se llevaban lingotes de oro, porque no nada más lo extraían, lo fundían aquí mismo".

En décadas pasada esta zona tuvo un importante movimiento comercial del que ahora sólo quedan ecos de lo que fue la explotación minera, aunque las transnacionales amenazan con volver, los serranos custodian celosamente su entorno. Aunque durante 10 años trabajaron en este oficio que ahora sólo recuerdan en su memoria, los amatecos siguen haciendo consciencia y ahora trabajan en proyectos de baños secos.

Con la experiencia que le dio trabajar en la planta, Alfredo López explica los procedimientos por los que tenía que pasar la piedra para obtener el mineral. FOTO: Carina Pérez

"Estamos en un 80 por ciento en la construcción de baños ecológicos, por la contaminación. Estamos trabajando en favor de la conservación del medio ambiente" comparte Alfredo López, quien además comentó que en dicha comunidad se pueden realizar distintas actividades, como recorridos por sus rutas internas a pie, en bicicleta o en caballos, así como senderismo.

Su riqueza gastronómica y endémica se puede disfrutar en los diferentes comedores familiares de la comunidad. Además de que el Centro Ecoturístico Yagaatzi ofrece áreas de acampado, tiendas de campaña, cabañas, temezcal, artesanías, comedor y hasta salón de eventos, para fiestas y reuniones.

Esta oferta ecoturística ahora se une a su historia, que da cuenta que los Pueblos Mancomunados se conformaron un 19 de septiembre de 1961, con título de propiedad de su territorio que abarca 24 mil 860 hectáreas bosques, manantiales de agua y paisajes imborrables para la memoria de quien los visite.

Uno de los miradores que puede visitar el turista, el nombre se lo debe al dueño del cerro, quien según leyendas de los pobladores se aparecía en este paraje para custodiar la tierra. FOTO: Carina Pérez

 

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Esta pintoresca población serrana ofrece incomparables paisajes, así como la hospitalidad y calidez que los amatecos prodigan en su trato a los visitantes.

En Amatlán se puede disfrutar uno o varios días realizando recorridos en bicicleta o a pie, en los que además de admitir los bellos alrededores puede conocerse el proceso productivo del cultivo de hongos y la elaboración de pan serrano, entre otras costumbres y tradiciones.

Los bellos parajes, las espectaculares vistas y la gran diversidad de especies de flora y fauna, son recursos muy importantes que se muestran al visitante a través de sus rutas.

cuatro recorridos principales: Las Minas, Ex Hacienda Cinco Señores, Río Santa Ana y Mirador Peña Blanca.

Diversas especies de orquídeas se puede encontrar el visitante en su recorrido. FOTO: Carina Pérez