Los "diablitos" de Toxpalan, Oaxaca

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

Desde la loma de Coatepec puede observarse la reserva de la biósfera.

SAN MARTÍN TOXPALAN, Oaxaca.- La superstición y el lugar inexpugnable que ocupan en el paraje Caotepec, lugar de serpientes, ha salvado a los diablitos de la destrucción y el vandalismo. La entrada a la cueva donde se ubican las figuras, se suspende a poco más de 30 metros desde el suelo y pese a bordear la loma, llegar al sitio es muy difícil. Los cortes irregulares mantienen suspendido en el aire el pequeño corredor a través del cual se llega a la hoquedad.

“La gente de por acá les tiene miedo; cuando se inician las siembras en los predios de los alrededores, los campesinos les llevan aguardiente, mezcal, licor, fruta y otros alimentos para que les traigan buenas cosechas; otras personas, también les traen ofrendas para pedirles favores, por eso no los han destruido; además, es difícil llegar hasta la cueva”, señala el campesino Mardonio Ramírez Carrera.

Pero sobre la aparición de los diablitos hay otra versión, la de avistamiento de objetos voladores no identificados (ovnis), esferas luminosas y hasta encuentros cercanos del tercer tipo. El campesino Vicente Carrera Gómez asegura que su tío Carmelo intentó atrapar a un extraterrestre como los que aparecen pintados en la entrada de la cueva. “Él nos lo contó, pero nunca nos quiso decir dónde se encuentra la piedra que brilla”.

También hay habitantes de la comunidad que relacionan las figuras con seres extraterrestres. FOTO: Mario Jiménez

La cueva

Ramírez Carrera recuerda que sus antepasados referían que en la entrada de la cueva había unas pinturas rupestres, que asemejaban tres diablitos o personas o algo así. “El chiste es que en la cueva hay tres figuras y lo difícil del acceso ha permitido que de una u otra forma estén en buen estado”.

Dice que los campesinos los han tomado como sus chaneques, es decir, guardianes de los montes, animales silvestres y los propios cultivos, por lo que al inicio de los ciclos agrícolas les realizan ofrendas.

Sin embargo, en la entrada de la cueva existen otras dos figuras antropomorfas que poco a poco el tiempo ha ido desgastando.

Comenta que en el paraje Caotepec existen también diversas tumbas, que por desgracia ya han sido saqueadas. Los nichos construidos con piedra prácticamente han sido vaciados.

Las figuras antropomorfas han sido relacionadas con espíritus malignos. FOTO: Mario Jiménez

“Lo que el pueblo quiere es que todos estos vestigios se preserven y conserven a través de un museo comunitario, porque el lugar ha sido saqueado y se está destruyendo parte importante de la historia de nuestra comunidad, pues ni siquiera sabemos qué tiempo tienen y a qué cultura pertenecen”.

Añade que en la zona existen diversas excavaciones que evidencian los saqueos y robo del patrimonio cultural. “En la loma se pueden observar mogotes que podrían ocultar algunas tumbas, pero es necesario que se realicen los estudios necesarios y se registren las piezas arqueológicas que se lleguen a encontrar.

Los extraterrestres

Mientras, explica con dibujos en la tierra el triángulo que forman la cueva de los diablitos, la cueva de los ladrones y el cerro de los coyotes, donde se aparece una esfera luminosa en la que viajan los extraterrestres. Vicente Carrera Gómez subraya que “es muy luminosa y muchos la han visto”.

“El (diablito) que está en medio tiene cara de marciano, me imagino que es el que agarraron primero; en la zona ha habido muchos avistamientos de platillos voladores y una piedra que brilla. Mis familiares cuentan que mi tío Carmelo un día fue a donde se ubicaba la piedra que brilla y la esfera, para ver qué eran; “le dijo a su hijo que le dijera a su madre que la quería un chingo y que si el diablo se lo llevaba, pues se lo había cargado la chingada, aunque se llevó su pistola”.

Agrega que Carmelo logró entrar a la esfera luminosa y agarró a un extraterrestre de las piernas para intentar sacarlo de ella, pero forcejeaba; después, como pudo sacó la pistola, pero al disparar, la esfera desapareció y él quedó tirado aturdido.

Las tumbas prehispánicas abundan por el lugar. FOTO: Mario Jiménez

-Yo busqué el recorte del marciano hasta que lo encontré y se lo llevé a mi tío; le pregunté ¿era así?

-Sí hijo, así era.

-Está cerca, pero no me quieren decir dónde está la piedra; me dice: tú te vas a volver rico y yo pobre.

“Yo he caminado por todos estos lugares, desde Coatepec hasta los diablitos; ahí, en la cueva de los ladrones hay una pirámide y mucha gente va a excavar para ver qué saca, pero por aquí hay muchas cuevas, pinturas y entierros, que la gente cuando los descubre, lo primero que hace es saquearlos”.

El nido de murciélagos

En la loma de Coatepec también existen tumbas prehispánicas que han sido saqueadas. FOTO: Mario Jiménez

En la entrada a la cueva, el olor a guano, excremento de murciélagos, es penetrante. Los pequeños mamíferos apenas escuchan un pequeño ruido en la entrada de la cueva y vuelan para el exterior con agudos chillidos.

Los campesinos comentan que por el lugar se han dado avistamientos de pumas, porque también llegan a la loma temazates, venados pequeños; coyotes, zorras, zorrillos, tlacuaches y conejos.

“En la zona vemos venados de cola blanca y hasta hemos pensado en crear una unidad de conservación de vida silvestre (UMA), que nos permita además de preservar la especie promocionar turísticamente al municipio, que pertenece a la reserva de la biósfera con toda su riqueza en biodiversidad”.