La Abeja que voló a China desde Oaxaca

Selección Mexicana de Futbol Femenil Universitaria en el año 2001.

Su tenacidad, su capacidad, su carácter y el buen futbol en sus piernas que mostró desde que era niña, llevaron a Karina "la Abeja" Robledo Espinosa a volar hasta el lejano oriente, para representar a México en la Universiada Mundial de China en el año 2001.

Así, la mediocampista, surgida de la Selección de Femenil de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), la convirtieron en la única oaxaqueña que hasta ahora ha vestido la casaca tricolor en un Campeonato Mundial de Futbol Femenil.

CONVOCADA A LA SELECCIÓN NACIONAL

Previo a la Universiada Mundial de China 2001, por vez primera, un equipo de Oaxaca logró calificar a la Universiada Nacional, que se realizó en Veracruz, Previamente, la UABJO logró su calificación en la etapa regional, que se celebró en la Ciudad de México.

"Fue un año de mucho sacrificio, tanto en la escuela como en la familia, pero logré convertirme en seleccionada nacional universitaria", dijo la mediocampista oaxaqueña, quien entonces cursaba la Licenciatura en Contaduría en la Máxima Casa de Estudios de Oaxaca.

En ese ya lejano año de 2001, al frente de la Selección de Futbol Femenil de la UABJO trabajaron los entrenadores Marco Antonio Moreno Migoni y Luis "el Mazo" Ávila Salazar, quienes guiaron al equipo oaxaqueño a su primera Universiada Nacional.

En la Universiada Mundial de China, la oaxaqueña Karina Robledo con el entrenador Leonardo Cuéllar.

Ya en la Universiada Nacional hubo visores por parte de la Federación Mexicana de Futbol. Y "la Abeja" Robledo fue observada en el juego que disputó la UABJO ante la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), que llegó a la final.

Fue el profesor Leonardo Cuéllar, quien estaba al frente de la Selección Mexicana de Futbol Femenil, quien invitó a Karina Robledo Espìnosa a presentarse a unas prácticas en el Distrito Federal.

"La Abeja" recordó que al primer filtro de seleccionadas acudieron 100 futbolistas de diferentes Universidades del país, teniendo como base los dos equipos finalistas, Tigresas de la UANL y las campeonas Leonas Negras de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Para el segundo filtro sólo regresaron 30 jugadoras, luego fueron convocadas 10 jugadoras y finalmente sólo quedaron ocho, entre ellas la oaxaqueña Karina Robledo, quienes se integraron al equipo que era la base de la Selección Mexicana, conformado por estadounidenses con raíces mexicanas.

CON EL APOYO DE SUS PADRES

Karina Robledo Espinosa recordó que desde niña a ella siempre le gustó jugar al futbol. "Yo jugaba con hombres", aunque era muy criticada, hasta por su propia familia, pero siempre contó con el apoyo de sus padres, Jorge Robledo Barranco y María Angélica Espinosa Nájera.

Comentó que sus padres jugaron futbol, por lo que "ya lo traía en la sangre, en los genes". Sin embargo, a sus abuelos y a sus tíos no les parecía correcto que en lugar de jugar a las muñecas con sus primas, ella se salía a jugar con futbol con los niños.

"Pero no me importaba, porque mis papá me apoyaban. Y eso me ayudó a forjar mi carácter", consideró la ex seleccionada nacional universitaria.

NO HABÍA EQUIPOS DE FUTBOL DE MUJERES

"La Abeja", a quién le dicen así por sus grandes ojos, fue pionera en el futbol infantil de la Liga San José de Calzans del Instituto Carlos Gracida (Icagra), en donde ella jugó con equipos de hombres.

Comentó que al principio no la querían dejar  jugara futbol, y la mandaron a la Liga de Kikimbol, pero "yo lloraba". Y finalmente, la dejaron jugar futbol con los hombres.

Con su buen futbol, a veces les hacía 'la fiesta' a sus rivales hombres, y los papás se enojaban y mandaban a sus hijos a que le pegaran.

ELIMINATORIA MUNDIAL

Después de varios filtros y concentraciones, sólo ocho jugadoras nacidas en México integraron la Selección Mexicana de Futbol Femenil Universitaria, las restantes doce fueron extranjeras.

"El equipo mexicano iba bien preparado, pero las cualidades físicas no se podían comparar con las de las europeas", señaló. Sin embargo, las futbolistas mexicanas eran muy rápidas y tocaban bien el balón a ras de pasto.

"El futbol de las europeas es muy diferente. Si te pegan tienes que seguir. No como en México que después de una falta se quedan tiradas", dijo.

Karina "la Abeja" Robledo debutó en el segundo partido de México en la Universiada Mundial de 2001,  contra Nueva Zelanda; posteriormente, la mediocampista oaxaqueña también jugó contra Holanda.

Al final, la Selección Mexicana de Futbol Femenil terminó en el octavo lugar de 16 países participantes.

QUIERE RETRIBUIRLO A SU ALMA MATER

Después de su participación en la Universiada Mundial de China 2001, Karina Espinosa Robledo recibió la oferta de becas de estudio en instituciones privadas como el Instituto Tecnológico de Monterrey y la Universidad de las Américas de Puebla, pero económicamente su familia no contaba con los recursos económicos para para costear su hospedaje y alimentación en otra entidad, por lo que decidió continuar sus estudios en la UABJO, de donde egresó como Licenciada en Contaduría Pública.

Pero el futbol no se acabó para Karina Robledo después de esa internacional experiencia. Y ha representado a Oaxaca con varios equipos de futbol asociación, futbol rápido y futbol callejero.

En el año 2010, "la Abeja" volvió a vestir el uniforme de la Selección Nacional Mexicana, en esa ocasión como integrante del equipo tricolor de futbol callejero que asistió al Campeonato Internacional en Río de Janeiro, Brasil.

"Ahora, quiero retribuirle algo de esa experiencia a mi Alma Mater", afirmó.

Actualmente, Karina Robledo Espinosa es entrenadora de futbol femenil en la UABJO. "Quiero sembrar la semilla y que otra oaxaqueña tenga la oportunidad de defender los colores de México en un Campeonato Mundial de Futbol Femenil".

Puntualizó que a pesar de que ahora hay más opciones para que las mujeres puedan jugar al futbol, falta mucho apoyo. "Aunque es cierto, que es más difícil tener un equipo de futbol femenil, que uno varonil, porque las mujeres tenemos un carácter y un proceso diferente".

EN CORTO

Nombre: Karina Robledo Espinoza
Apodo: Abeja
Deporte: Futbol
Posición: Media
Edad: 37 años
Esposo Manuel de Jesús Kecha Rivera
Hijo: Jesús Hassan Kecha Robles
Papá: Jorge Robledo Barranco
Mamá: María Angélica Espinosa Nájera