Acusan a aerogeneradores de provocar desertización en el Istmo, Oaxaca

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

Bloques de cemento en tierras productivas, acusan.

La instalación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec ha arrasado al menos con 2 mil hectáreas. En estos puntos la vida vegetal es inexistente.

Gonzalo Bustillos, integrante del Foro Ecológico Juchiteco señaló que, a medida del crecimiento de los parques eólicos, la desertificación en aquella zona irá creciendo y consecuentemente la pérdida de agua en el subsuelo.

90% de la inversión son aportadas por la generación de la energía eólica
24 parques eólicos
1 mil 765 aerogeneradores

 

Un aerogenerador -explicó- esta sobre base de media hectárea es decir 50 por 50, si hay 2 mil aerogeneradores son al menos mil hectáreas deforestadas.

“En esas hectáreas cubiertas por bloques de cemento no va a crecer nada. Hay que considerar también los caminos abiertos para llegar a todos los parques. En la terracería no va a crecer nada ahí”, dijo el activista.

Aunque en la medida de mitigación de impacto ambiental se ha establecido la compensación con la siembra de especies, ésta no se ha realizado de manera adecuada, asentó. Según el activista sólo el 1 por ciento de lo reforestado ha logrado sobrevivir.

Gonzalo Bustillos mostró su preocupación por lo que ocurre actualmente en el Istmo de Tehuantepec con la sequía extrema y prolongada, sobre todo porque hasta el momento los planteamientos para enfrentarla se centran en la extracción de agua, dejando de lado las medidas para recuperar los mantos freáticos.

“Las afluentes se están secando, los ríos Ostuta y el Tehuantepec poco llevan de agua. Algo está pasando y hay que combatir con campañas de reforestación. Sólo estamos viendo e efecto y no la causa. ¿Por qué esta sequía tan atípica por mucho tiempo en Juchitán, en la región del Istmo? ¿Qué es lo que no estamos haciendo?”, cuestionó.

Otros de los efectos sobre los recursos acuíferos es la contaminación del agua de lluvia y de capas freáticas por “derramamientos accidentales” de líquidos de lubricación y de limpieza de maquinaría. Cada turbina almacena hasta 400 litros de lubricante en su interior.

El impacto no ha sido analizado desde aquél punto de vista, ya que cada vez son más los aerogeneradores asentados en el Istmo, pues es en este rubro en donde se han centrado la mayoría de las inversiones.