Se agrava falta de agua en colonias de Oaxaca

CARLOS ROMAN VELASCOCARLOS ROMAN VELASCO

La afectación a la ciudadanía es grave ya que la compra de agua lesiona aún más la economía de las familias.

Miles de capitalinos enfrentan desabasto de agua potable. El suministro realizado a través de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (Sapao) es cada vez más irregular y de mala calidad.

En la colonia Dolores, por ejemplo, los 2 mil 500 habitantes se han visto obligados al suministro a través de compra de pipas, ya que desde hace un mes no cae gota de agua de la red de distribución pública.

El agente municipal de Dolores, Angel Omar Silva Escalona, indicó que la afectación a la ciudadanía es grave ya que la compra de agua lesiona aún más la economía de las familias ante la serie de incrementos derivados del alza en los combustibles.

“La familia tiene que sacar de su bolsa un dinero que no tenía planeado gastar en la compra de un tinaco de agua o de media pipa porque ya no alcanza ni para una pipa. Hay una falta de respuesta para buscar alternativas que garanticen el vital líquido”, dijo.

Poca y muy sucia

Silva Escalona señaló que en toda la agencia de Dolores en donde habitan 7 mil 500 pobladores prevalece el desabasto de agua. En el caso de la colonia Ampliación Dolores el suministro vía red de distribución está llegando cada 20 días con poca presión y muy sucia. La situación más crítica se registra en la colonia Dolores donde habitan 2 mil 500 pobladores.

En colonias como La Cascada, ubicada a poco más de un kilómetro de los tanques de almacenamiento de Sapao, la ausencia del suministro se ha extendido de una a dos semanas y racionada a cinco horas, informaron habitantes del lugar.

Regularmente el abasto se realiza un día completo cada semana sin embargo en esta ocasión después de dos semanas y media el aforo enviado fue escaso. “No nos sirve ni para tres días”, señaló el señor José Vargas quien tendrá que desembolsar al menos 300 pesos para comprar el agua suficiente que le permita a la familia la realización de labores cotidianas y domésticas.

Año crítico

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) dados a conocer el año pasado durante la ponencia Cambio climático y recursos hídricos, en el Sexto Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático, el 2012 fue un año muy crítico para el país, el 44 por ciento de la población padeció sequía de moderada a excepcional.

En 2015 se registró un cambio aleatorio en el comportamiento de las lluvias, mientras que 2016 estuvo caracterizado por una severa sequía. Los pronósticos desde ese momento indicaron que 2017 sería un año de escases de precipitaciones pluviales y consecuentemente de agua.