Estrenan mercado de artesanías en Atzompa…sin clientes

SANTA MARÍA ATZOMPA.- Famoso por sus artesanías de barro, principalmente loza vidriada verde, este municipio conurbado a la capital estrenó mercado en el marco de las fiestas de los Lunes del Cerro.

Sin embargo, ni en esas fechas turísticas ni ahora hubo ni hay visitantes. Luce esplendoroso el inmueble de dos plantas, amplio, de arquitectura colonial, con anaqueles y pasillos espaciosos… sólo que le falta lo principal: ventas.

Incluso, en la parte frontal se habilitó un estacionamiento exclusivo para autobuses que trasladan a los visitantes, mientras que en la parte baja se acomoda para vehículos compactos.

“Pues no, no. No ha habido clientes, los maestros con su relajo han impedido que lleguen los turistas, mientras nosotros acá seguimos amolados”, dicen los artesanos.

Y el marco que corona la crisis es una serie de hechos violentos y confrontaciones que han ocurrido a lo largo de los años, por quejas contra la autoridad municipal y por la problemática en el transporte público.

Magisterio atroz

 

El 90 por ciento de los más de 27 mil habitantes de Atzompa tiene como principal fuente de ingresos la elaboración de artesanías. Desde hace más de dos décadas cuentan con un mercado para exhibir y expender sus piezas, ubicado en el acceso carretero a la localidad, distante a unos cinco kilómetros de la capital.

El 24 de julio fue inaugurada formalmente la rehabilitación integral del inmueble, que luce más limpio y ordenado, y que incluye en la parte baja un museo comunitario así como una capilla para servicios religiosos.

Son aproximadamente 90 alfareros, en su mayoría mujeres de condición humilde, que se turnan en grupos para participar en la guardia y venta en las instalaciones. Aunque ellas parece que tienen restricciones para hablar del tema.

“Ese tipo de declaraciones las hace nada más el presidente de artesanos, el señor Miguel, nosotros no estamos autorizados para dar información”, dice una de ellas, ataviada con mandil y huaraches sencillos.

Otra más, que se identifica como Elia expone que es práctica común en el pueblo la elaboración de loza vidriada, principalmente utilitaria como son jarros, cazuelas, platos y tazas, además de macetones.

Recientemente incursionaron en otras modalidades, con el barro amarillo, que consiste en la elaboración de adornos, como bases para floreros o lámparas de buró o centros de mesa.

“Desde niña hemos trabajado, todo el pueblo de eso come, es nuestro trabajo, cada quien tiene su la especialidad de sus piezas; en mi caso son macetas… La temporada fue muy mala, no sólo para nosotros en el mercado sino en todo el pueblo; de una u otra forma, artesanos o comerciantes, a todos nos perjudican los problemas con los maestros”, agrega.

Afuera y adentro del mercado; en las calles con diversas tiendas de artesanías, la irritación es generalizada.

“El gobierno debería hacer algo ya; parece que los tienen agarrados de las pelotas, porque nada más tantito los aprietan los maestros ya les dan todo; los sacan de las cárceles, les perdonan sus delitos, y les permiten que sigan actuando como vándalos”, dice doña Remedios, en el centro de la población.

Esfuerzo conjunto

 

Norberto Espinosa Vásquez, socio y uno de los dirigentes de la Unión de Artesanos; explica que la rehabilitación del mercado “La Asunción” contó con la participación de recursos federales y municipales, así como de los creadores de piezas de barro.

Lamenta además que el magisterio no ceda en sus pretensiones de seguir afectando a la ciudadanía en general con sus movilizaciones y bloqueos carreteros que, aunque en menor medida, persisten.

“Pedimos a las autoridades que hagan algo, porque nos afecta a todos; que lleguen a una mesa de diálogo y tengan acuerdos para que lleguemos a la normalidad, porque nosotros dependemos del turismo.

“Con la difusión a nivel nacional o internacional de los hechos de violencia, la gente se espanta y ya no quiere venir a Oaxaca; la situación es un poco complicada. Estamos como un foco rojo, lo que queremos es que se llegue a un acuerdo para que volvamos a estar en paz”, expone.

Y lanza un mensaje a los turistas:

“Atzompa los espera y recibe con los brazos abiertos, que vengan a conocer las nuevas instalaciones, con estacionamientos, además del museo comunitario; nosotros dependemos de las ventas, y si no hay, pues nada más ni nada menos que nuestra gente no tiene para comer”.

VIOLENCIA AHUYENTA A LA CLIENTELA

 

Aunque los pobladores lo callan, por miedo a represalias o a matar a la “gallina de los huevos de oro”, Atzompa ha sido también escenario de múltiples hechos violentos, en donde se ha involucrado principalmente el ayuntamiento.

En el trienio anterior, a falta de acuerdos políticos, gobernó la localidad un administrador, Leonel Santos Cabrera, identificado con el PRD y calificado por los pobladores como saqueador del erario.

En este trienio, que culmina el próximo 31 de diciembre, no han sido pocas también las ocasiones en que han ocurrido enfrentamientos, como el 20 de febrero de 2014, en que el actual edil, Francisco Jaime López García, azuzó a los pobladores en contra de un grupo de regidores, encabezados Milton Onasis Hernández.

Piedras, disparos de armas de fuego, barricadas y golpes hasta en contra policías estatales sucedieron en aquella ocasión.

En abril de 2015, un grupo de inconformes por falta de servicios públicos, tiró basura en la explanada municipal. Apenas el 3 de julio, habitantes de al menos 10 colonias reclamaron al edil Jaime López la nula realización de obras y la opacidad en el manejo de al menos 110 millones de pesos.

-90% Artesanos tiene el mercado

-90% De la población se dedica a la artesanía

-10% De ventas hubo en fiestas de Guelaguetza