A dos años del asesinato del médico Miguel Martínez, no hay avance en la investigación

Familiares del médico exigen justicia.

SALINA CRUZ, Oaxaca.- A dos años del asesinato del médico otorrinolaringólogo Miguel Ángel Martínez Cruz, su familia denuncia nulo avance en la investigación para esclarecer el crimen, por parte de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).


Al respecto, Pedro Ignacio Martínez Noriega, padre del doctor, informó sobre el “calvario” que ha sido dar seguimiento al caso y las circunstancias que rodean al mismo.


El doctor fue encontrado sin vida el 31 de mayo del 2019. Lo asesinaron en un paraje llamado Campo de Tiro, en Guelaguichi, Santo Domingo Tehuantepec.


Aunque en un principio se informó que el cuerpo presentaba impactos de bala, esa no fue la causa de muerte.


Martínez Noriega, en una entrevista concedida el miércoles al periodista Alfredo Martínez de Aguilar a través de la plataforma YouTube, detalló que su hijo recibió 10 puñaladas en la espalda, una de ellas perforó la aorta, lo que desembocó en la muerte del profesional de la salud.


El o los autores materiales prendieron fuego a la unidad vehicular con el médico en su interior, atado de manos.


Se infiere, dijo Martínez Noriega, que como pudo, el doctor Miguel Ángel logró descender del vehículo y cuando trató de huir del sitio fue alcanzado y apuñalado.


El cuerpo sin vida fue localizado hacia las 17:00 horas, pero el médico habría fallecido alrededor de las 09:00 horas, de acuerdo con los resultados de la necropsia, que entre otras cosas, demostró que Martínez Cruz era una persona sana y sin adicciones.


La última vez


Aquel viernes, en las primeras horas, se informó sobre la desaparición del otorrinolaringólogo y a través de redes sociales se solicitó ayuda para localizarlo.


Al respecto, su padre, el histórico líder del movimiento magisterial en Oaxaca, reveló varios detalles. De entrada, confirmó que el médico alcanzó a registrar su ingreso al Hospital de Especialidades, donde su turno iniciaba a las 07:00 horas.


Pedro Martínez contó que, de acuerdo con las cámaras de vigilancia que captaron el recorrido de su hijo, se pudo ubicar que “llega a su reloj checador, checa y vuelve a salir por el mismo lugar por donde entró, saluda a una persona, después supimos que era un enfermero que estaba terminando su turno”.


Otra cámara, explicó el veterano profesor, capta el tránsito del médico en el asiento de copiloto de su propio vehículo, una camioneta Renault Duster color gris, con rumbo a la carretera que conduce a Huatulco. Y no lo vuelven a ver.


Sin embargo, y pese a que la familia ha facilitado toda la información requerida por las autoridades, resulta difícil creer que no se haya podido establecer el móvil del crimen, y no se hayan dado avances en la investigación que lleven a dar con los autores intelectuales y materiales.


Móvil, sin identificar


“No sabemos de dónde proviene el móvil de esto”, recalcó Martínez Noriega, y a continuación expuso hechos que resultan incomprensibles.


Indicó que días después del asesinato, recibieron un estado de cuenta de una de las tarjetas bancarias del doctor y detectaron que su cuenta fue vaciada el mismo 31 de mayo del 2019, alrededor de las 09:00 horas, el día del asesinato.


En tanto, días después del funeral realizado en la ciudad de Oaxaca, la familia regresó a Tehuantepec para continuar los trámites ante la Vicefiscalía y optaron por acudir a la casa que el doctor construyó en localidad de La Brecha -zona limítrofe entre Tehuantepec y Salina Cruz-; al llegar al lugar se percataron que dos hombres se encontraban en el interior, y aunque no pudieron detenerlos, revelaron que estaban ahí porque los habían enviado.


La vivienda del médico que durante 20 años prestó sus servicios al IMSS, fue saqueada, incluso la documentación personal y los restos de basura que la misma familia había dejado días atrás desaparecieron.


El día del asesinato, junto al cadáver las autoridades no encontraron nada.


El instrumental médico que llevaba el especialista en su maletín desapareció, al igual que su cartera y sus identificaciones.


El pendiente Pedro


Martínez Noriega pidió a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca agilizar la investigación y descartó movilizaciones como medida de presión.


Dijo que la familia esperará a que Arturo Peimbert Calvo, el nuevo titular, tome el rumbo de la dependencia y ofrezca soluciones respecto al caso de su hijo, pues durante la gestión de Rubén Vasconcelos no hubo avances significativos.