Productores de dulces regionales afrontan su peor crisis por la COVID-19

Alexei GAlexei G

La pandemia provocó la peor crisis en la venta de dulces regionales en Oaxaca.

Guillermo Jiménez Avendaño es la tercera generación de su familia que se dedica a la elaboración y venta de dulces regionales en Oaxaca. Su familia tiene más de 60 años que se dedica a esta actividad; tras la pandemia de COVID-19, afirma que ésta es la etapa más difícil que le ha tocado en este negocio.

La tradición de elaborar dulces regionales pasó de sus abuelos a sus padres, posteriormente de sus padres a sus hijos, incluido él, y afirma: “pues el tiempo que hemos estado viviendo, hasta donde tenemos uso de razón, salió para los estudios de todos, de los hermanos; de aquí ha salido para todo, pero esta es la etapa más difícil que nos está pasando”. 

Las ventas de sus productos disminuyeron en más del 50 por ciento, por lo que asegura que la pandemia de SARS-CoV-2 ha dejado como saldo un panorama muy desolador y triste, pues las ventas no se mantuvieron; lo que ocurre, hace ya más de un año. 

Esta difícil situación económica provocó que cuatro personas que trabajan con él, en la elaboración de estos dulces típicos de Oaxaca, tuvieran que renunciar, por lo que la tarea de elaborar estos productos quedó en manos de su familia y tan solo es auxiliado por una persona que le ayuda a vender en el mercado Benito Juárez, ubicado en el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez. 

Aseguró que al inicio de la pandemia, pensó que solo serían 40 días de resguardarse en casa; no obstante, el tiempo del confinamiento aumentó hasta que se convirtió en año y medio.

Otro problema: aumento del costo de insumos 

Guillermo Jiménez Avendaño tuvo que enfrentar otro problema, el aumento en el precio de los insumos que se utilizan para la elaboración de sus productos. De acuerdo con sus declaraciones, hubo un incremento en el precio de la harina, huevo, manteca de cerdo, leche pasteurizada, azúcar, entre otros.

No obstante, decidió mantener las tarifas, pues asegura que si hubiera tomado la decisión de incrementar el precio de los dulces regionales, no se hubieran vendido, pues no forman parte de la canasta básica de la población oaxaqueña. 

“Este producto no es un artículo de primera necesidad y tampoco se encuentra dentro de la canasta básica, por lo cual la gente si desea lo consume; si no, no lo consume”, asegura.

“Tratamos de mantenerlo a un precio que sea accesible, porque todos ahorita lo que buscamos es una forma de economizar, porque sí nos pegó más que nada en la economía esa situación; tratamos de buscar mejores precios, pero la calidad sí sigue siendo la misma, aunque el precio es el mismo de hace dos años, todavía antes de la pandemia”, afirmó.

Actualmente, el precio que ha establecido “Memo” Jiménez para un dulce regional es de 12 pesos, precio que incluso corresponde a los tiempos previos a la pandemia de COVID-19. 

Se necesitan apoyos de autoridades 

Este comerciante oaxaqueño asegura que es necesaria una reactivación económica. Aseguró que él y su familia han buscado diferentes instancias para poder solicitar apoyos, principalmente de tipo económico; no obstante, no ha encontrado respuesta. 

Aseguró que han acudido con las autoridades para solicitar el acceso, por ejemplo, a créditos que les permitan reactivar la situación financiera de su empresa familiar; sin embargo, no ha existido eco ni preocupación. 

Ante esta falta de empatía, tuvieron que enfrentar la crisis económica de la pandemia de la forma como pudieron, de la cual apenas salieron adelante, pero que tuvo costos que van desde la contratación de personal hasta la compra del producto. 

Sin Guelaguetza 2021 se reducirán sus ventas

Guillermo Jiménez Avendaño indicó, luego que el gobierno de Oaxaca indicara que no habrá Guelaguetza, ni festividades en el mes de julio de este 2021, que esto afectará de manera importante sus ventas. 

Buscarán comenzar a recuperar las ventas que tenían previo a la pandemia, con las ventas que realicen a los turistas que lleguen a la entidad. Además, declaró que esta situación no solamente es de su negocio, pues corresponde también a los demás pequeños comerciantes. 

Finalmente, pidió a las autoridades aumentar el tiempo de apertura diaria del mercado Benito Juárez, pues anteriormente cerraban a las ocho de la noche, pero actualmente cierran los locales antes, lo que representa una hora menos de ventas y por lo tanto, una reducción en sus ingresos.