Detectan tormenta gigantesca impulsada por un agujero negro supermasivo

Su flujo de gas se mueve a 500 km por segundo
MilenioMilenio

Los agujeros negros tienen un efecto profundo en el crecimiento de las galaxias.

Observaciones con el telescopio ALMA, en Chile revelaron la existencia de una poderosa tormenta gigante, es decir, un viento galáctico titánico impulsado por un agujero negro supermasivo hace 13 mil 100 millones de años, aproximadamente.

Sus descubridores refieren que es una señal reveladora de que los enormes agujeros negros tienen un efecto profundo en el crecimiento de las galaxias.

Los astrónomos creen que las galaxias y los agujeros negros crecieron y evolucionaron juntos (coevolución) a través de algún tipo de interacción física en el espacio.

Un viento galáctico puede proporcionar este tipo de interacción física entre los agujeros negros y las galaxias. Un agujero negro supermasivo se traga una gran cantidad de materia. A medida que esa materia comienza a moverse a alta velocidad debido a la gravedad del agujero negro, emite una energía intensa que puede empujar la materia circundante hacia afuera. Así es como se crea el viento galáctico. según explican los investigadores.

"La pregunta es ¿cuándo surgieron los vientos galácticos en el Universo?" dice en un comunicado Takuma Izumi, autor principal del artículo de investigación e investigador del Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ). "Esta es una pregunta importante porque está relacionada con un problema importante de la astronomía: ¿cómo coevolucionaron las galaxias y los agujeros negros supermasivos?"

Se informó que el equipo de investigación utilizó la alta sensibilidad de ALMA (Atacama Large Millimeter / submillimeter Array) para investigar el movimiento del gas en las galaxias anfitrionas de los agujeros negros. ALMA observó la galaxia HSC J124353.93 + 010038.5 (en adelante J1243 + 0100), descubierta por el Telescopio Subaru, y capturó ondas de radio emitidas por el polvo y los iones de carbono en la galaxia.

De acuerdo con el análisis detallado de los datos de ALMA reveló que hay un flujo de gas de alta velocidad que se mueve a 500 km por segundo en J1243 + 0100. Este flujo de gas tiene suficiente energía para alejar el material estelar de la galaxia y detener la actividad de formación de estrellas. El flujo de gas encontrado en este estudio es verdaderamente un viento galáctico.

Cabe mencionar que el poseedor del récord anterior fue una galaxia a unos 13 mil millones de años luz; por lo que esta observación hace retroceder el comienzo del universo otros 100 millones de años luz.

Concluyó Izumi: "Estamos planeando observar una gran cantidad de tales objetos en el futuro, y esperamos aclarar si la coevolución primordial vista en este objeto es una imagen precisa del Universo general en ese momento".