Con “Furia” vuelve Almadía a las actividades presenciales

Como una celebración con una carga emotiva importante fue la presentación de la novela "Furia", de la escritora oaxaqueña Clyo Mendoza. En la librería La Proveedora, localizada al norte de la ciudad, la poeta estuvo acompañada de la lingüista y autora Yásnaya Aguilar, quien guió la conversación en la primera actividad presencial de la editorial, luego de un año en el que las actividades se mudaron a la virtualidad. Aunque el aforo fue limitado a dos decenas de personas, la transmisión en vivo se puede ver en la página de facebook de NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca. 

En la bienvenida, Guillermo Quijas, director general de Almadía, recordó cómo la pandemia les hizo cancelar eventos como el de la Liga de escritura oaxaqueña, justo hace un año y cómo tuvieron que acatar las medidas sanitarias para no poner en peligro a su público. Luego del que definió como un largo año, aseguró que hacer libros es una de las actividades más bellas que existen. 

“Los libros generan emociones al leerlos, pero no sólo en ese acto, también al editarlos. Estar detrás de ellos nos ha dado una cantidad de historias disfrutables, que pretendemos transmitir a los lectores y que ellos, al leerlos, generen esas emociones también”. Cuando presentó a Clyo Mendoza, relató la anécdota de cómo la conoció: “Fue en la primera FIL de Oaxaca que me tocó organizar, cuando la hacíamos en El Llano y Clyo ganó un concurso de poesía para niñas y niños. Ahora, publicar esta novela, ha involucrado un proceso de edición de los más gozosos e increíbles que hemos vivido”. 

Celebran la posibilidad de la presencialidad

Yásnaya Aguilar, autora y lingüista, inició el diálogo confesándose  conmovida por la presencialidad: “Estoy conmovida por vernos, escucharnos y saber que atravesamos un proceso de más de un año en el que hemos perdido gente querida, que aún hay mucho dolor y ausencias, pero por lo mismo celebro la posibilidad de la presencia. Había, en la virtualidad, olvidado la carga emotiva que es vernos, compartir un mismo espacio”.

Comentó que de algún modo todos nos hemos acostumbrado a lo virtual, a vernos a través de las pantallas, por lo que agradeció la posibilidad de celebrar la palabra. Defendió un nuevo aprendizaje, el de la importancia de las palabras, de la creación, para paliar y poner en palabras el dolor, la desesperación y el poder hacer llevadera la vida en común, en un contexto como el que vivimos. 

Agradeció la alegría que le provoca presentar una novela como "Furia", que tiene en su título la potencia de lo que las y los lectores encontrarán ahí: “Tiene tres protagonistas: Juan, Lázaro y Salvador, su existencia y lo que sucede se desarrolla en el desierto. La novela posee una belleza fuerte, fúrica, de historias que van entrelazándose en el desierto”. 

El acto de narrar, el oficio de quien cuenta la historia

Yásnaya Aguilar comentó que al leer la novela le quedó muy clara la superación entre géneros rígidos: “Hay poesía en esta novela. De entrada es difícil clasificar a 'Furia' como novela, porque aunque hay elementos narrativos, tiene elementos de la poesía. Se pone en crisis la relación entre poesía y narrativa. En un mundo en el que hay muchos formatos para la narración, hay puertas a las que entramos”.

Para ella, dijo, la literatura implica un trabajo de la palabra. En este libro, Clyo no sólo cuenta una historia muy buena, sino queda evidente que hace una operación sobre el lenguaje. “Al leer esta novela,  era como estar leyendo poesía todo el tiempo, por la construcción de las imágenes y por cómo se estructura la narración. Es una operación, cada oración de esta novela está trabajada como la autora trabaja la poesía, queda claro que fondo y forma son lo mismo y no es posible disociar”. 

Reconoció que en "Furia", Clyo Mendoza hizo un trabajo de amasar las palabras, la sintaxis y la estructura narrativa: “es como leer poesía y narrativa al mismo tiempo. Necesita leerse como se lee la poesía, esa es la sensación; bien se podría leer en voz alta. La novela responde por qué es necesario seguir contando historias con palabras”.

Agregó que hay un oficio narrativo detrás, para crear la novela y la historia, cuyos personajes tienen suficiente ambigüedad, en la que es interesante que lectoras y lectores se pregunten si son perros o humanos. Destacó que también pasa en la manera en la que el paisaje y el entorno se vuelven un personaje también, en este caso: el desierto. 

Indaga escritora en las masculinidades

A lo largo de la novela se pueden identificar a los protagonistas, en este caso, hombres y precisamente sobre el ejercicio de escudriñar el alma masculina, Clyo Mendoza abundó que su interés de indagar en la figura masculina es porque ya había indagado suficiente en la figura femenina.

“Soy auscultadora de las cosas que veo. He convivido mucho con hombres durante toda mi vida: mi padre, mis hermanos, amigos, parejas y con masculinidades que están fuera de la norma, así que el cuestionamiento de fondo fue a la manera en la que nos relacionamos, cómo interpretamos el amor, las relaciones... No podía prescindir de los géneros que existen para poder hablar de lo que me interesaba, tenía que ser incluyente, hacer otro tipo de ejercicio un poco más arriesgado, lo cual fue frustrante, porque quería retratar no sólo a hombres como tal, sino a los hombres por los que he sentido mucho desprecio o aversión”.

En la presentación, Clyo también habló de por qué escribe. Recordó que la oralidad fue importante para ella, porque es por ella que empezó a escribir: la oralidad sembró en ella la necesidad de contar algo y esta novela, dijo. Con "Furia" concretó esa problemática que tenía en su vida para narrar un problema en específico, que tiene que ver con la polémica de los géneros.

“El libro está ahí… Lo personal es político, lo emocional es político, algo que nos duele y complace es político. ¿Por qué no podríamos ser un poco más holísticos, incluir todo en la historia y que sirviera como catarsis, para las personas que podemos leer este libro? Revisitar esta historia del libro es algo liberador, tiene que ver cómo vivimos nuestros afectos, los personajes transitan con género muy ambiguo, transitan personas de color, abandonadas, que pertenecen a grupos marginados, intelectuales, personajes que representan lo que yo he sido y he conocido o empatizado a lo largo de toda mi vida”.

La escritora habló de su tránsito de la poesía a la narrativa y confesó que cuando estaba escribiendo "Furia", no pensaba en que estaba escribiendo una novela. De la poesía abreva lo personal y visceral, de la novela el atar cabos, tener argumento y trama, así que en esta aventura ha transitado por estos conceptos libremente. La transmisión en vivo, completa, la puedes encontrar en la página de facebook: Noticias Oaxaca Voz e Imagen y en la de Almadía.