Reinventan el western con “First Cow” 

CIUDAD DE MÉXICO.- El héroe de First Cow, atípico y contemplativo western, es de pocas palabras, como el gélido Clint Eastwood. Pero en vez de ser letal con las pistolas, él lo es preparando buñuelos.

Cookie (John Magaro) es el cocinero de una expedición de violentos tramperos que se adentra en Oregon en 1820. No pertenece ahí.

Introspectivo, silencioso, dulce, al lado de hombres rudos, secos, ayudará a en su huida a King-Lu (Orion Lee), un inmigrante chino perseguido, al que encuentra por casualidad.

Cuando se reencuentran tiempo después, ambos se reconocerán como seres atípicos en una sociedad atroz. Juntarán sus ingenios en una profunda y picaresca amistad/sociedad.

El cacique de un asentamiento (Toby Jones) posee casi un unicornio: la primera vaca lechera de la región. Refinado británico, extraña su hogar y desea un poco de crema en su té de la tarde.

Cookie y King-Lu verán la oportunidad: ordeñar al animal a escondidas, y con la leche crear buñuelos para los tramperos, de apetito voraz y dinero sonante. Su travesura los conducirá a territorios peligrosos.

Reina del cine indie, Kelly Reichardt es la autora de este filme engañosamente sencillo, que llega a cines mexicanos mañana y a la plataforma MUBI el 9 de julio. First Cow, enlistado entre lo mejor del cine del 2020, repele los relatos épicos y violentos de John Ford y Sam Peckinpah.

"Esto no es sólo un western", comenta Magaro (Umbrella Academy) por teléfono. "Kelly no tiene interés en contar esa historia, tantas veces narrada, de figuras súper masculinas, de héroes ultra machos. Ella se aproxima al género con intención de reinventarlo".

"Podría decir que interpretar a Cookie fue difícil, pero no, porque el personaje estaba muy claro en el papel. Reposar en los silencios, abrazarlos, huir de las ganas de hablar... fue raro, pero estaba en manos maravillosas".

First Cow toma como base el libro The Half Life, de Jonathan Raymond, pero lo transforma. Reichardt (Wendy y Lucy, Meek's Cutoff), por ejemplo, incorpora a la vaca del título.

Simbólicamente, el animal fue bautizado como Eva, la primera de su especie en este nuevo Edén. De enormes y expresivos ojos, se convirtió en el equivalente a los caballos de los westerns tradicionales, la conexión con lo salvaje.

"Las escenas en que ordeño a 'Evie' en la noche, y le hablo, son mis favoritas. No se le parecen nada a lo que haya hecho".

Magaro, quien para prepararse leyó recetarios de cocina de la época, construyó una relación fuera de set con Lee que exuda honestidad. Antes de rodar, fueron al bosque a aprender a hacer fuego, cazar y cocinar. En suma, a conocerse.

Es tan dulce en el filme lo que reflejan sus personajes, Cookie y King-Lu, que algunos han visto más que amistad. El histrión no rechaza lectura alguna en este filme que deconstruye masculinidades.

"Creo que son más que amigos, creo que son almas gemelas: sienten una fuerte conexión el uno con el otro. Pero dejaré a los espectadores decidir qué tan profundo es lo suyo".